II Premio de Novela Romántica Kiwi RA

Bases

Primera:

Podrán optar al II Premio de Novela Romántica Kiwi RA las novelas románticas escritas originariamente en lengua española, con una extensión mínima de 175 páginas de tamaño DIN A4, escritas a doble espacio con tipografía Times New Roman de cuerpo 12 (aproximadamente 275.000 caracteres con espacios). Las novelas románticas estarán dirigidas a lectores adultos y podrán pertenecer a cualquiera de los subgéneros que existen: fantasía romántica, romántica paranormal, romántica erótica, chick lit, comedia romántica o novela sentimental entre otros.

Segunda:

Podrán optar a este Premio autores de cualquier nacionalidad y sexo, siempre que sean mayores de edad y que su obra esté escrita en español.

Tercera:

Este certamen está abierto tanto a autores noveles como a autores ya publicados.

Cuarta:

Se admitirá un solo manuscrito por autor.

Quinta:

Al optar a dicho Premio, el concursante garantizará que se trata de una obra inédita (es decir, que no ha sido publicada en ningún formato, incluido el digital en todas sus posibilidades, considerándose publicado el estar o haber estado disponible a través de internet), que su autoría le corresponde en exclusiva y que no es copia o modificación de ninguna otra, así como que la misma no se encuentra participando ningún otro premio ni ha contraído compromiso alguno con un tercero sobre los derechos de dicha obra. Deberá estar registrado en el Registro de la Propiedad Intelectual.

Sexta:

El jurado del Premio estará compuesto por profesionales especializados en literatura romántica: Merche Diolch, José de la Rosa, María Cabal y Teresa Rodríguez. El fallo, inapelable, se hará público a través de la página web www.edicioneskiwi.com y la web www.yoleora.com el 24 de Diciembre de 2014.

Séptima:

El Premio no podrá ser repartido entre dos novelas y podrá ser declarado desierto.

Octava:

Las obras deberán ser enviadas en archivo PDF por correo electrónico a la dirección: premio@edicioneskiwi.com , acompañadas de un PDF separado en el que el autor manifieste que acepta todas y cada una de las cláusulas de las presentes bases e incluya sus datos personales, número de documento de identidad, dirección postal y teléfono de contacto, así como una breve reseña biográfica y una sinopsis de la obra presentada.

Novena:

Los participantes podrán usar seudónimo, siempre y cuando en la presentación consten los datos reales y no se envíe más de un manuscrito por autor.

Décima:

La cuantía del Premio será de 500€, suma que será considerada como anticipo por la cesión, en exclusiva, de todos los derechos de edición a EDICIONES KIWI S.L. y conllevará la edición y publicación de la obra premiada por parte de dicha editorial en su sello romántico. La obra finalista será publicada bajo el sello digital de Ediciones Kiwi.

Undécima:

El ganador se compromete a suscribir con Ediciones Kiwi el contrato de cesión que se le presente al efecto para dicha obra. Ediciones Kiwi publicará la obra en la fecha que considere conveniente y, a más tardar, en el plazo de un año a partir de la fecha de publicación del fallo mencionado en la cláusula 6.

Duodécima:

El plazo de entrega de originales comenzará el 1 de Junio de 2014
 y finalizará el 30 de Septiembre de 2014.


Decimotercera:

La presentación al Premio supone la aceptación íntegra e incondicional de estas bases por parte del concursante, así como la imposibilidad de retirada de cualquier obra que haya sido presentada en debida forma antes de que se haga público el fallo.

Decimocuarta:

EDICIONES KIWI S.L. tendrá una opción preferente sobre cualquier novela presentada a este Premio, resulte o no ganadora, que podrá ejercitar mediante presentación al concursante del correspondiente contrato dentro de los seis meses siguientes a la publicación del fallo del Premio.

Decimoquinta:

No se mantendrá correspondencia de ninguna clase con los autores que se presenten al Premio.Una vez fallado el Premio, los archivos de los originales no premiados se destruirán.

Decimosexta:

De conformidad con la Ley Orgánica 15/1999 sobre Protección de Datos de Carácter Personal, los datos obtenidos a través de la presente convocatoria se incorporarán a un fichero responsabilidad de la empresa Ediciones Kiwi, S.L. y serán tratados de acuerdo con la normativa vigente. Los interesados podrán ejercitar los derechos de acceso, rectificación, modificación y oposición dirigiéndose a Ediciones Kiwi, S.L., en Plaza Frontó, nº2, 12570 Alcalá de xivert (Castellón).

Seis herramientas imprescindibles para un escritor… y gratis

La vida es dura. Fantástica pero dura. Así que todo aquello que nos pueda ayudar a hacerla más placentera, bienvenido sea. Y en esta definición debemos incluir las herramientas que como escritores nos permitirán hacer nuestra tarea más cómoda.

En el artículo anterior recuperábamos algo tan antiguo para el escritor como el dictado. Esta semana quiero compartir contigo algunas herramientas que la tecnología pone a disposición de los que nos dedicamos a este oficio para hacerles más ágil y ordenada  su labor. Compatibles con nuestro lápiz y papel son una ayuda más. Podemos usar algunos de estos recursos, otros no, pero estos seis instrumentos te agilizarán la gestión diaria de tu tarea como escritor.
He ordenado estas seis herramientas siguiendo el flujo natural de tu mente a la hora de escribir una novela; desde que surge la idea como un chispazo en tu cabeza, pasando por el momento en que empezamos a crear el argumento, o los escenarios, o los personajes, incluso cuando nos vemos necesitados de generar  los archivos de nuestra novela. Muchas de ellas las vamos a tener en todos nuestros dispositivos a la vez, otras en el móvil. Otras solo en el ordenador. Pero en general espero que te sean de utilidad.
1. GENERAR LA IDEA DE TU NOVELA CON BUBBL.US (https://bubbl.us/)

No sé tú (acabo de citar el título de un bolero, vaya) pero cuando empiezo a meditar sobre mi próxima novela me asaltan cincuenta ideas, ciento cincuenta dudas, doscientas variables… y hasta que no tomo un papel y comienzo a trazar líneas, círculos, frases, cruces…. nada encaja.

Pues bien, la primea herramienta que te presento es una web que te permite trabajar mapas mentales muy rápidamente y hasta imprimirlos, exportarlos o compartirlos si así lo deseas por Facebook o Google+. Y por si fuera poco es de uso fácil e intuitivo.

¿Para qué lo utilizo? Siempre mientras medito sobre la novela. Cuando tengo que desarrollar la idea inicial del argumento.

2. TOMAR NOTAS DE CADA ASPECTO DE LA NOVELA CON EVERNOTE (https://evernote.com/intl/es/)

Este software, que puedes llevar en tu teléfono móvil, en tu portátil, en tu tableta, etc., te permite tomar notas tanto escritas como de voz, y ordenarlas como desees. Pero es mucho más que eso, porque puedes tomar imágenes para tus notas, escanear documentos, compartirlos con la aplicación que quieras, o sincronizarlas con el resto de dispositivos para que estén siempre a mano y en caso de que uno falle que sigan existiendo.

¿Para qué lo utilizo? Monto la novela con evernote. Abro una carpeta con el título y voy creando las fichas de personajes, las de escenarios, el argumento… además si veo algo que me inspira ya sea en una web, por la calle o en una revista, tomo imágenes o notas de voz y las meto en la misma carpeta. Eso me permite tener mucha información antes de empezar a escribir.
3. LOCALIZAR CON GOOGLE MAPS (https://www.google.es/maps/preview?hl=es)

Fundamental para trabajar las ambientaciones, tanto de espacio que desconocemos (espacios tanto urbanos como naturales), como de espacios conocidos pues te permiten verlos desde otra perspectiva.

¿Para qué lo utilizo? Cuando quiero visualizar un espacio (escenario) utilizo la «vista Mapa». Me hago una idea del espacio, calles aledañas, edificios, etc. y después paso a «vista Tierra» para ver la imagen real. Aquí intento reconocer los perfiles del mapa visto con anterioridad para ir haciéndome una imagen mental del escenario. Por último paso a la «vista Street View» para ver los alzados de los edificios, ambiente, etc. 

Sí quiero aclarar que yo jamás escribió sobre lugares que previamente no he visitado pues lo hice una vez con una ciudad en concreto y cuando al fin pude viajar para conocerla me di cuenta de que nunca la habría retratado como la hice. Pero esto es otra manía más como escritor porque una autora como Stef Penney fue capaz de describir tan bien los escenarios de una novela (La ternura de los lobos) como si ella hubiera nacido en el norte de Canadá cuando jamás lo había pisado.

4. TENER ACCESIBLE LA DOCUMENTACIÓN CON DROXBOX  (https://www.dropbox.com/home) 

No sé si te habrá sucedido a ti, pero a mí en más de una ocasión. Y es que los dispositivos (portátiles, tabletas, etc.) se estropean justo el día que por fin has terminado satisfactoriamente una escena que tenías atragantada y no has hecho copia de seguridad. O lo que es peor; en el Pen donde llevamos el borrador de la novela de un ordenador a otro durante semanas al final somos incapaces de distinguir cuál es la última versión.

Yo escarmenté y desde entonces tengo mis novelas en la nube y para ello utilizo Dropbox. Es un programa gratuito que te aconsejo que tengas instalado en todos tus dispositivos. Solo tienes que descargártelo y abrir una cuenta. Creará una carpeta en cada uno de estos (en tu portátil, en tu tableta, en tu móvil) donde habrá… ¡una única copia de tus archivos! Porque cada vez que retoques un documento se actualizará en todos tus dispositivos de manera que siempre trabajarás, estén en la ubicación que estés, con un único original.

¿Y si tu ordenador empieza a echar humo y pierdes toda la información? Pues no pasa nada. Tu archivo no solo (que también) estaba en el PC, está también en la nube por lo puedes recuperarlo en cualquier momento.

¿Para qué lo utilizo? Tanto mis borradores como las versiones definitivas de mis novelas las tengo en Dropbox y puedo trabajar en ellas, por ejemplo, cuando estoy de viaje. También me gusta leer en el móvil lo que he escrito esa mañana mientras voy en bus, o tomo un café.
5. CREAR LAS NOVELA USANDO YWRITER (http://www.spacejock.com/yWriter.html)

Este software lo diseñó el escritor Simon Haynes intentando crear un procesador de texto (como los habituales que trabajamos, Open Office o Word) pero que además nos permitiera ordenar el trabajo de forma óptima. Por lo que sería un procesador de texto específico para escritores.

La ventaja fundamental es que podrás organizar un texto extenso en capítulos y escenas, lo que te ayuda a gestionar la novela.  Además, a cada escena creada podrás añadirle  información de apoyo como una descripción a modo de resumen, los personajes y los escenarios que aparecen y otras notas para no perder el hilo mientras escribes. Podrás gestionar cada novela como un proyecto independiente, dividiéndolos en ficheros (capítulos) y permitiendo además generar resúmenes, analizar el uso de palabras, visualizar el de la novela, modificar el orden de las palabras, crear copias de seguridad de la novela, etc.

¿Para qué lo utilizo? Lo uso para crear el argumento pues una vez que empiezo a montar la novela lo hago con los procesadores habituales para no tener problemas de incompatibilidad al trabajar en diferentes dispositivos.
6. PARA TRABAJAR COMO J.K. ROWLING CON COFFITIVITY (http://coffitivity.com/)

Dicen que la autora de «Harry Potter» escribió la primera novela en una cafetería mientras alargaba las horas. Aquí pensarás que he perdido la cabeza, pero no quiero dejar de traerte esta divertida web (o app) que te permitirá evadirte y escribir en un ambiente similar al que Rowlling usó. Porque recrea el ambiente sonoro, por ejemplo, de una cafetería en hora punta. Vasos, cubiertos, murmullos. Ponte los cascos y que llegue la inspiración.

¿Para qué lo utilizo? Cuando necesito relajarme mientras escribo mi novela, me permite enfrascarme en un ambiente conocido.

Espero que te haya sido útil. Si es así, COMPÁRTELO.

Cómo escribir una novela… ¿en dos semanas?

Supón que piensas presentarte a un premio de novela, pongamos como ejemplo el I Premio Titania de Novela  Romántica. Tienes una idea de argumento, conoces más o menos a tus personajes, incluso ya has escrito un par de páginas. Pero has decidido no hacerlo porque el premio tiene un plazo de entrega de manuscritos que está cerca de finalizar y no te va a dar tiempo a terminar la novela… pues bien, quizá cuanto acabes de leer este artículo puedas replanteártelo.

Como lectores, nos afecta el soporte a la hora de leer una obra (¿papel, eBook, etc.? Aún son muchos los que consideran el papel un valor añadido intrínseco a la obra. Pero piensa que antes del libro tal y como hoy lo conocemos la obra literaria necesitaba de otros soportes para poder llegar al público lector o para poder resguardarse de la acción olvidadiza del tiempo, como el rollo de pergamino, las tablillas de arcilla, los papiros, o las paredes de templos y tumbas. Eso sin contar con la tradición oral. Otros soportes, o soportes distintos para cada época. Este debate está aún hoy sobre la mesa y forma parte de nuestro día a día como escritores ¿Publicamos en digital o en analógico? ¿En ambos?
Pero… ¿has pensado cómo influye en tu obra la herramienta con la que escribas? ¿Afecta en algo al resultado de tu novela si escribes con plumilla, o con máquina de escribir, o con ordenador, o al dictado?
Y es que debes saber que una de las grandes maestras del género romántico (sí, así la considero aunque al día de hoy esté denostada) Corin Tellado, jamás puso las manos en el teclado de una máquina de escribir pues dictaba sus historias a una velocidad de vértigo. O Fiódor Dostoievsky, que además de escribir a pluma muchas veces dictaba sus textos de forma compulsiva. O Chateaubriand que también dictaba a su secretario con los pies descalzos por su habitación. Pero no eran los únicos ya que el dictado era una costumbre habitual entre la mayoría de escritores previos al siglo XX o antes de la generalización de la máquina de escribir. Muchas de las obras de Proust fueron trascritas por su madre. Álvaro Pombo jamás ha escrito una novela, siempre las dictó porque decía que «es interesante dictar porque es hacer uso de la voz viva «. Henry James dictaba sus obras porque así veía cómo se construía la frase también con la voz viva. Mark Twain, que nos conste, dictó «La vida en el Mississippi» a un mecanógrafo. Y la mecanógrafa de Tolstoi fue nada más y nada menos que su hija, a la que dictaba sus novelas y la correspondencia. Y eso solo es por citar a algunos escritores célebres que han usado como herramienta de escritura el dictado en vez del papel y la pluma (o el teclado).
Pero… algo tan anecdótico… ¿afecta al resultado? vamos a ver cómo trabaja el cerebro humano en relación a la producción del lenguaje. Para que te hagas una idea, tarda menos de medio segundo en recuperar una palabra que el individuo necesite pronunciar en su discurso hablado. El cerebro se ocupa con mucha rapidez del procesamiento del lenguaje (y la información asociada a las palabras), para ser más concreto, el tiempo que tarda es de alrededor de 180 milisegundos para terminar con éxito esta operación y obtener la palabra que el sujeto quiere pronunciar en la corriente de producción del lenguaje. Pero una vez que la palabra ha brotado, debemos plasmarla sobre un soporte, ya sea un papel en blanco o la pantalla de nuestro ordenador, y para hacerlo debemos usar herramientas como un bolígrafo o un teclado. Por lo tanto cuando escribimos a mano, esta información debe viajar desde nuestro cerebro a los músculos, a la mano, y ésta debe ejercitar el malabarismo de la escritura dependiendo de la dificultad de la herramienta que use (bolígrafo, pluma, teclado, incluso el tipo de tinta si es más o menos fluida.) lo que de nuevo hará que las palabras que vuelan en nuestra cabeza tengan que esperar con calma para ser plasmadas.
Y ahora mismo tú te estarás preguntando… ¿Por qué José me cuenta todo esto? Pues porque en los últimos meses vengo discurriendo sobre las diferencias entre la literatura dictada y la escrita, y quiero compartir contigo mi experiencia.
¿A QUIÉN DICTAR?
Para poder dictar nuestra novela necesitamos contratar los servicios que un transcriptor (una especie de secretario o secretaria que copie nuestras ideas lanzadas al vuelo) o utilizar un software de reconocimiento de voz. Yo me he inclinado por lo segundo por algo obvio… aún no gano lo suficiente escribiendo como para poder permitirme lujos…jeje.

Hay miles en el mercado y soy incapaz de recomendarte uno. Si al final te apetece seguir estas recomendaciones y encuentras uno que funcione bien, coméntalo al pie de este artículo. Son los famosos softwares de reconocimiento de voz. Lo tienes en tu móvil 3G, y puedes encontrar varias versiones gratuitas por Internet. Yo soy fan del programa de recopilación de notas Evernote, que desde aquí te recomiendo. Lo utilizo para todo; para tomar notas, esbozar argumentos, diseñar personajes, etc. Al principio pensé en usar sus notas de voz para intentar escribir mi novela, pero no resultó. Me sentía extraño. Algo no funcionaba. Más tarde me di cuenta de qué se trataba… necesitaba ver el resultado a la vez que dictaba. Quiero decir, necesitaba ver cómo se iba plasmando cada línea sobre la pantalla para que mi cabeza siguiera fluyendo (manías de cada uno). Así que decidí tirar por lo alto, ahorré uno euros y me compré directamente el software de reconocimiento de voz considerado líder en la materia, Dragon Naturally Speaking.
LOS PRIMEROS ENSAYOS
No fue fácil  al principio con este programa pero me había gastado las perras y no podía desistir sin sentirme fatal. Una vez instalado, el software debe “reconocer tu voz”, tu forma de hablar, tus cadencias, tus giros, y hasta que no lo hace cuando tú dices “Buenas tardes”, él escribe “Cuántos baldes”… así que, como te decía, después de la inversión decidí seguir las instrucciones del fabricante (sí, es por donde debería haber empezado) y entrenarlo durante un par de días leyéndole textos, hablando de forma más pausada y al fin conseguí que reconociera mi voz y mi forma de expresarme.
Fue bastante sorprendente, he de reconocerlo, porque al cabo de unos días no solo no erraba en ninguna palabra, sino que al fin podía dejar el castellano y usar mi acento andaluz y él me trascribía sin dificultades.
LA EXPERIENCIA DE ESCRIBIR UNA NOVELA CON UN SOFTWARE DE RECONOCIMIENTO DE VOZ

Te adelanto ya que ha sido fascinante. Al principio me costó acostumbrarme. Cosas habituales como que alguien abriera la puerta de mi despacho para preguntarme si me apetecía un café, o que sonara el móvil, se convirtieron en una catástrofe, pues después necesitaba sentarme de nuevo y releer todo lo anterior para lograr coger otra vez el hilo argumental. Mi entorno también debió acostumbrarse a que yo hablara solo. Más incluso que cuando tecleo directamente en el ordenador. Pero cuando conseguí dominar la situación (y pedir que no me molestaran durante una par de horas aunque oyeran voces –«no, no es un exorcismo»-, y apagué mi móvil) fue una experiencia sorprendente. El texto fluía. Las palabras iban saliendo, las ideas brotando a una velocidad desconocida, y si habitualmente en una sentada (unas dos horas) podía escribir entre tres y cuatro páginas, con el software de reconocimiento de voz se convertían en quince. Sí, quince. De pronto escribir una novela era como si contara un cuento. Como si en vez de teclear pacientemente cada palabra éstas fluyeran en un torrente llenando páginas y más páginas. Mi mente no tenía que detenerse a causa de la barrera física de la escritura, fluía y destilaba ideas, palabras, que ante mis ojos se iban construyendo en el archivo en blanco de mi ordenador. Me di cuenta de que podía ser más preciso, de que las descripciones de situaciones se hacían más vívidas porque era como si contara algo que estuviera viendo en ese instante, que los diálogos eran más naturales.
He escrito una novela usando este sistema. Es una obra corta de 176 páginas que no sé si alguna vez publicaré (de ser así te lo haré saber en este blog). No difiere aparentemente en nada de mis otras obras y creo que tú serías incapaz de encontrar las diferencias. Por supuesto la obra no surgió sin más ni empecé a dictar a locas y a ciegas. Ya había meditado largamente sobre ella, había trazado su mapa, había hecho fichas de escenarios y personajes, sabía qué debía suceder en cada uno de sus capítulos, de sus escenas… y la escribí con este método en 15 días.
LOS ASPECTOS NEGATIVOS

Lo que menos me ha gustado de esta experiencia ha sido la cadencia de órdenes. Me explico; el programa no sabe cuándo trascribir un punto, o una coma, o un punto y aparte, o abrir un diálogo. Así que es necesario ir dando cada orden. Te pongo este ejemplo de cómo tenía yo que hablar:

Ella bajó las escaleras punto y seguido Carlos la esperaba en el rellano coma tranquilo mientras fumaba un cigarrillo punto y aparte abrir guion abrir interrogación cómo estas cerrar interrogación cerrar guion.

Ves que es un poco incómodo, y no solo eso, sino que a veces perdía el hilo de lo que estaba dictando. Así que tras hacerlo durante unos días decidí que esta peculiaridad del programa se estaba convirtiendo en una barrera tan importante como escribir a mano, pues rompía completamente el flujo de mis ideas. El tercer día dejé de hacerlo y simplemente solté mi parrafada de seguido. Algo así:

Ella bajó las escaleras Carlos la esperaba en el rellano tranquilo mientras fumaba una cigarrillo cómo estas

Y así quedaba mi texto sobre la pantalla del ordenador.

LA NECESIDAD DE PROFUNDIZAR EN LAS CORRECCIONES

Como el texto resultante de mis dictados era como ves más arriba, sin forma, a la mañana siguiente (dictaba por las tardes) debía dedicar un par de horas para releer, colocar puntos, comas, guiones, interrogaciones, etc. O lo que es lo mismo, corregir a otro nivel.
De nuevo al principio me resultó difícil hacerlo porque en ocasiones no encontraba sentido a las frases que había dictado. Pero insisto que solo duró otro par de días pues enseguida las ideas se ordenaron y podía ver a través de aquella consecución de palabras la estructura de las frases. Creo que puedo apuntar aquí que este método me ayudó a depurar la utilización de las comas, con las que tiendo a pasarme.
Así que la estructura de mi trabajo sería:

  1. Dictar durante un par de horas cada tarde.
  2. Corregir durante al menos tres horas por las mañanas.
  3. Dejar el texto terminado reposar un par de semanas.
  4. Hacer una primera corrección de ideas en general, perspectiva, personajes, estructuras, etc.
  5. Hacer una segunda corrección esta ver de tipo ortotipográfico.
CONCLUSIONES

A pesar de este inconveniente de «las ordenes» he de reconocer que el resultado ha sido positivo. No estoy muy seguro de si escribiré otra novela de esta manera. En el fondo soy un romántico y echo de menos sentarme rodeado de notas y teclear en mi ordenador mientras alguien me ofrece café y mis amigos me llaman al móvil para que baje «un momento» a tomar una cerveza.
Pero sí es una herramienta sorprendente para tomar notas o para construir diálogos (yo los diálogos ya los construía desde hacía años dictándolos a mi móvil para no perder espontaneidad y frescura). 
Esa es mi experiencia, quería traerla aquí y compartirla contigo. Este artículo está escrito con este método. Si te ha gustado, COMPÁRTELO también.

«El juego de la inocencia», de Marisa Sicilia

He de reconocer que mi acercamiento a la novela de Marisa Sicilia fue de la mano de la curiosidad. Me sumerjo en su mundo escuchando «Lascia ch´io pianga» y reconociéndome lector asiduo de su blog «Cosas que hago por amor» donde siempre es grato encontrar un tema, un reflexión aguda y precisa. Me gusta de su Blog su capacidad de discernir de forma concreta, preparada, sin cabos sueltos y su agudeza en cada artículo. Así que… ¿Cómo se enfrentaría a un texto largo?, ¿a una novela romántica? Como ves no miento al decir que la curiosidad es la que me ha llevado a «El juego de la inocencia», la novela finalista del IV Certamen de Novela Romántica Vergara-RNR.

Para empezar, el marco: Marisa Sicilia nos lleva a las postrimerías del Antiguo Régimen y a las puertas de la Revolución Francesa. La historia se desenvuelve entre los acordes de Gluck, las bromas de Beaumarchais, los diseños de madame Bertin, los aromas de Fargeon y los versos de Chénier. Una Francia deprimida y asolada, dividida entre dos mundos; el del pueblo llano objeto de todas las obligaciones, y el de la nobleza poseedora de todos los derechos. Es aquí donde se desarrolla «El juego de la inocencia». 

Louis, el perfecto petimetre (maestro de nada), cae en la desolación cuando su tío, pronto a casarse, le retira su ayuda económica y entonces urde un plan infalible; corromper Hélene, la futura e inocente esposa. Pero las cosas no saldrán como desea, el desprecio de tornará amor y el odio deseo hasta convertirse en el verdadero motor de su vida y por consiguiente de la novela. En el momento culminante estalla la Revolución y todo se precipita obligando a los amantes a decidir cuál será su destino.

Comienza «El juego de la inocencia» con un homenaje a Choderlos de Laclos, pero ahí termina todo parecido pues inmediatamente gira la trama para sumergirnos en una historia de caída donde quien todo lo tiene todo lo puede perder. Una única trama urdida por el amor será la que nos llevará a lo largo de la obra, utilizando la tensión erótica como principal herramienta constructiva. Los acontecimientos se sucederán en una organización lineal en el tiempo con solo un gran salto final en forma de epílogo. Verano y otoño, el final y el principio del año natural como símil de la caída y ascenso de una nueva Era. Será la relación de los personajes, y sobre todo su deseo, quienes construyan la novela. Para ello Marisa Sicilia crea dos prototipos bien diferenciados. Louis es un antihéroe. Cae mal de inmediato y representa todo lo corrompido de una sociedad de la que es su máximo exponente. Consentido, caprichoso, egocéntrico y bello, es un ave fénix que solo volverá a resurgir de sus cenizas si paga el precio del verdadero amor. Hélene por su parte es la personalización de la inocencia y la virtud, tímida, recatada, asustadiza y poco atractiva. Marisa Sicilia hace una transformación inversa entre los personajes; ella gana en belleza a cada página y él en virtud cuando al final decide enfrentarse a su verdadera naturaleza cerrando un círculo que remata a la perfección en el epílogo. Los personajes secundarios apoyan o contraponen las necesidades de los principales en un abanico bien diseñado; la tía que induce y precipita; el tío que hace de antagonista a la vez que de catalizador, criados, amigos y amantes, todos muy bien medidos y funcionando. Y como hemos dicho, el erotismo como cemento de toda la trama, muy bien trabajado. Sorprendente a veces, siempre excitante y nada aburrido.

Me ha gustado especialmente el amor de la autora por la época, que se descubre en los pequeños matices. Referencias veladas a Sade, apellidos como Saint-Remy en clara referencia al gran escándalo de la época (la condesa de La Motte, protagonista de la estafa del collar llevaba este apellido), o como la marquesa de Varennes (el lugar donde fueron hechos prisioneros Luis XVI y María Antonieta la noche de su huida), conocimiento claro de la moda del momento, de las lecturas, de los gustos sociales. Incluso el tema central, la inocencia corrompida, es el gran tema de aquellos años que vemos en los teatros o las novelas epistolares de finales del XVIII.

La novela está perfectamente centrada en el género romántico más puro. La extensión es adecuada, quizá corta porque te deja ganas de más. El final muy bien resuelto a pesar de que te abre las ganas a un mundo, el de la Revolución, que te atrapa al instante.

Mi impresión al terminar de leerla es que no me ha defraudado. Encuentro a la escritora precisa, puntillosa con la información aunque no lo dé a entender, sabiendo llevarnos de la historia al sentimiento con una delicadeza que emociona. En definitiva, una novela que no hay que perderse de una autora que va a dar mucho que hablar.


Si cuando la leas te atrapa la época tanto como a mí te recomiendo.

  • Un libro: «Bailando al borde del precipicio», de Caroline Moorehead. Es la transcripción de las memorias (reales) de la marquesa de la Tour-du-Pin, que se desarrollan precisamente en este periodo y donde verás que la realidad siempre supera la ficción. No es una novela, es un ensayo.
  • Dos películas: «El enigma del collar», dirigida por Charles Shyer y protagonizada por Hilary Swank donde vemos cómo era la vida en la corte. O «La noche de Varennes» de Ettore Scola. Protagonizada por Marcello Mastroianni y Anna Schygulla donde veremos cómo era la sociedad del momento.

No quiero cerrar esta crítica sin citar las tres obras onLine que la autora tiene a tu disposición y    que encontrarás en su blog «Cosas que hago por amor»:

  •      «La dama del Paso»
  •      «Kate Bentley»
  •      «Mentiras y sueños en la ciudad de Los Ángeles»


Y que las últimas palabras las deje la autora, tomándolas prestadas (espero que con su permiso) de esta deliciosa y excitante novela titulada «El juego de la inocencia»:

 «No quiero que mire a nadie que no sea a mí. No quiero que ame a nadie que no sea yo. No quiero que os importe nadie más que yo. Es cuanto pido de vos.»

¿Cómo escribir la sinopsis perfecta?

Qué difícil es escribir una sinopsis, un par de párrafos que contengan la esencia de nuestra novela sin desvelar sus misterios. Recuerdo que hace años leí en algún artículo sobre la profesión algo que me impactó. Decía algo así como que «un autor que no es capaz de resumir su novela en una frase simple es que aún no la tiene clara». Y entonces pensé…«Vaya, entonces yo no tengo clara ninguna de las novelas que he escrito».

Con este artículo quiero presentarte unas pautas para escribir una buena sinopsis. Muchas de las cosas que veremos ya las conoces. Solo se trata de que las recuerdes y las reorganices. Vamos allá.


Cuando nos plantamos ante el reto de escribir una sinopsis nos encontramos con un primer gran escollo… sabemos tanto de nuestra novela, hemos entrado tanto en ella que somos incapaces de resumirla en unos pocos párrafos. Durante mis cursoses algo que reitero a menudo y mis alumnas sabrán de mi obsesión por llevar cualquiera de sus argumento a su mínima expresión, una simple frase, al esqueleto de la obra. Y es a partir de ahí y teniéndolo muy claro desde donde avanzamos colgando de esa frase simple (como si fuera una percha) todos los elementos necesarios para construir una buena novela… pero no nos desviemos.
Lo primero que debemos tener claro cuando nos planteamos la tareas de escribir una sinopsis es que la solución mágica y perfecta es … que la escriba otro. Te aseguro que es la forma más limpia de hacerlo. Alguien objetivo, sin toda la información de fondo que tú tienes y que sea capaz de resumirla en unas pocas líneas. 

Haz la prueba. Resume en un párrafo la última película que has visto, o la última novela que has leído. Es fácil ¿verdad?, pero si le preguntamos lo mismo al guionista o al escritor te aseguro que se encontrarán en el mismo aprieto que tú con tu novela.

Sin embargo esta solución perfecta (alguien que nos escriba la sinopsis) casi nunca es posible de llevar a cabo y no tendremos más remedio que distanciarnos de nuestra obra para intentar explicar al futuro lector (ya sea el lector final o el editor que va a leer nuestro borrador) las maravillas que encontrará si decide apostar por nuestra novela.
¿Pero… cuáles son esas maravillas? Eso es lo primero que tenemos que preguntarnos, qué debemos plasmar en una sinopsis. Y la respuesta la encontramos poniéndonos en la piel del lector:

  1. Yo, como lector, ¿qué necesito saber de una novela para que me plantee leerla?
  2. A mí, como lector, ¿hasta dónde me gustaría que me contaran sin destriparme el argumento?

Ésta es la distancia que tenemos que tomar. La misma que tomas cuando le cuentas tu novela preferida a un amigo. ¿Pero cómo lo conseguimos? La respuesta tampoco es difícil; debemos trasladar a la sinopsis las ideas fuerza de nuestra novela sin responder a los interrogantes claves de la obra (¿Quién es el asesino?Por ejemplo). Pero ¿Cuáles son esas ideas fuerza? Son los motores que consciente o inconscientemente hemos construido para mover la obra y los vamos a encontrar en cada uno de los seis pilares de cualquier novela romántica (en este caso y por la temática de este blog, aunque podemos trasladarlo a cualquier género). Veámoslos:
  1. Los Protagonistas, porque la novela contará su historia.
  2. El conflicto, porque será el centro sobre el que pivote la obra.
  3. El Espacio, porque es el escenario en el que la enclavaremos.
  4. El tiempo, porque es la dimensión donde se desarrollará.
  5. El subgénero, porque es el catálogo de claves que busca el lector.
  6. La línea argumental, porque es el esqueleto de la obra.

Localizando las ideas fuerza de estos seis pilares de nuestra obra y organizádolas de forma atractiva tendremos la sinopsis perfecta. 

Ahora llega el momento de remangarnos, vamos a trabajarlos paso a paso. ¿Por qué no lo haces conmigo? Yo voy a trabajar sobre mi novela «Siete razones para no enamorarse». Tú puedes desarrollarlo sobre la obra que acabas de escribir o sobre la última que acabas a leer. Así que adelante. Vamos a trabajar juntos.

LOS PROTAGONISTAS
Una novela cuenta la historia de sus protagonistas por lo que para escribir una buena sinopsis debemos localizar sus puntos fuertes. ¿Cuáles son? Aquellos que los caracterizan y los hacen identificables, atractivos y diferentes. Los vamos a encontrar en su apariencia, su psicología, su profesión, su pasado, etc. Cualquier rasgo diferencial que hayamos utilizado para construir un personaje interesante para el lector. Vamos con un ejemplo utilizando a los dos protagonistas de mi novela. Tú puedes hacerlo con los tuyos.

Elisa, redactora estrella de la revista LUOpuede ser la mujer perfecta; bella, seductora y simpática. Pero lo mejor de todo es que ella no parece darse cuenta, lo que la hace aún más apetitosa. Ambiciosa y enamorada de su profesión no conoce límites profesionales y nada se le resiste. Quiere llegar alto, muy alto, aunque aún no sabe qué sacrificios supone.

Javier es un tipo misterioso y es evidente que oculta algo que se resiste a mostrar. Ha levantado una barrera para que las mujeres no le hagan daño y ésta empieza a ser demasiado alta. Delgado aunque atlético, con ojos seductores y estilo desenfadado, lo último que quiere es una mujer en su vida, y menos que le guste, y menos aún enamorarse de ella.

Como ves he resaltado los rasgos más significativos (ideas fuerza) que he utilizado consciente o inconscientemente para retratar a mis protagonistas. Eso será lo que utilizaremos en las sinopsis.
EL CONFLICTO
Toda novela es la historia de un conflicto por lo tanto la explicación del conflicto principal de nuestra novela debe aparecer en la sinopsis como eje central. Eso implica tener muy claro cuál es el conflicto al que se enfrentan nuestros protagonistas y, aunque no te lo creas, no siempre es así. Nos cuesta trabajo identificar conscientemente el conflicto central de la novela que escribimos. Para empezar porque tendremos diferentes tramas, cada una con sus propios conflictos, diferentes conflictos dentro de una misma trama, diferentes situaciones, etc.
Localizar el conflicto principal es FUNDAMENTAL para elaborar una sinopsis correcta. Vamos de nuevo con un ejemplo.

Elisa necesita entrevistar a Javier para no perder su trabajo y éste no quiere oír hablar de periodistas. Ella se enamorará de un hombre al que sabe que hará daño y él se empezará a enamorar de una mujer con la esperanza de que ésta no le haga dañopor lo que todas las pruebas para confirmar esta tesis serán pocas.

En este caso el conflicto se centra sobre el dolor que uno, consciente o inconscientemente, puede afligir al otro y la solución al confitico será salvarlo de ese dolor, aprender durante el proceso y ceder en él (cada uno de ellos) por el bien común.
EL ESPACIO
Desde mi punto de vista la importancia del espacio en la novela es capital. Es la caja de los bombones, el frasco del perfume, el escenario donde nuestros protagonistas amarán y sufrirán, por lo tanto debe ser atractivo desde la fase misma de diseño de la novela, debe estar relacionado con el tono que queramos dar a la misma y convertirse en un recurso narrativo más.
Detectemos pues los rasgos más significativos de nuestros espacios, de nuestros escenarios y sus ideas fuerza. Sigamos con nuestro ejemplo.

La novela transcurre entre una perdida, solitaria y «alternativa» playa gaditana y la zona más sofisticada de Madrid. Dos zonas de contraste que pretenden reflejar los perfiles de cada protagonista. Se desarrolla en invierno,llueve y hace un frío glacial. En el pueblo costero apenas hay nadie más que los pescadores y la gente del lugar,  lo que contrasta con la idea de playa estival a la que estamos acostumbrados. En la capital la ciudad toma forma.

EL TIEMPO
El desarrollo temporal de la novela es otro de los aspectos fundamentales a la hora de trabajar una sinopsis. No es lo mismo que nuestra obra se desarrolle durante diferentes momentos de un lapsus temporal de 10 años, o que lo haga a lo largo de una sola hora. La segunda opción, observa, aumentará la idea de urgencia, velocidad, dinamismo, lo que encaja, a su vez, con cierto tipo de argumento. En el caso que estamos trabajando se trata de una novela corta por lo que la fugacidad era un factor para mí importante. Por eso «Siete razones para no enamorarse» transcurre en siete días… además de apoyar el título. Vayamos con el ejemplo.

La novela transcurre en unos pocos días de invierno, con un salto temporal al final de la obra de unos cuantos meses que se desarrolla en un epílogo.

EL SUBGÉNERO
Cuando hablamos de subgénero hablamos del interés de un lector, así que (si por ejemplo) alguien compra una novela que se llama «Drácula», quiere leer una obra de vampiros y no (también por ejemplo), una novela del oeste sobre un caballo trotón llamado Drácula. Como ves este ejemplo no es muy bueno, pero con él quiero explicar que los lectores quieren que les demos las pistas necesarias para saber qué van a leer, y más los que leen novela romántica. ¿Tu novela es erótica o histórica?, ¿es paranormal o SciFi? ¿Es sentimental o Chit Lit?

Eso significa que otra de las ideas fuerza que debemos introducir en nuestra sinopsis son las claves del subgénero al que pertenece. Digo las claves porque también podemos decir (aunque a mí no me guste«Novela Paranormal que trata de…»… ¿no es mejor decir «Joan era un ser de la oscuridad»?

«Siete razones para para no enamorarse» pertenece al subgénero contemporáneo.

LÍNEA ARGUMENTAL
Y por último el argumento. Observa que no hemos llegado a él hasta el final. Hemos hecho un recorrido por sus alrededores hasta centrarnos, ya aquí, en lo que en teoría es una sinopsis… la descripción de un argumento.
Cuando narramos el argumento de nuestra novela funciona muy bien hacerlo en función de los puntos de tensión aunque excluyendo, claro está, los resolutivos (Detonante, Cambios de rumbo, clímax, final). Una buena fórmula suele ser partir del detonante y terminar en el primer cambio de rumbo. Vamos con nuestro ejemplo.

Elisa debe buscar un tema impactante para su nuevo artículo, si no la despedirán. En estas está cuando le llama la atención la mortuoria a su propio corazón que algún tipo ha insertado en un periódico y ese es el tema que le propone a su malvada redactora jefa. Pero solo tiene siete días para encontrarlo, entrevistarlo y escribir el artículo de su vida. Sin embargo el hombre al que se enfrenta no es lo que esperaba, y éste le propone que por cada pregunta que deba contestarle para su entrevista deberá satisfacer un deseo íntimo que él tenga en mente. Ella acepta, y lo que en principio es solo un trabajo cualquiera se convierte en mucho, mucho más.

Observa que este resumen del argumento podría ser nuestra sinopsis, sin embargo nos faltan todos los puntos fuertes vistos anteriormente para hacerla realmente atractiva. Reescribámosla entonces con todos sus ingredientes.
NUESTRA SINOPSIS
Elisa, redactora estrella de la exclusiva revista LUO, es la mujer perfecta; bella y simpática, pero también ambiciosa y enamorada de su profesión. Quiere llegar alto, muy alto en su trabajo, pero si no logra escribir en siete días el artículo de su vida, Martina, la nueva redactora jefe la pondrá de patitas en la calle. En estas está cuando le llama la atención una necrológica que aparece en el periódico, donde un tipo da el pésame a su propio corazón maltratado por las mujeres. 

Aunque no le presta demasiada atención al asunto, en el consejo editorial no le queda otra que proponerlo como tema de su nuevo reportaje, cosa que entusiasma a Martina. Pero solo tiene siete días para encontrar a un individuo de tan mal gusto, entrevistarlo y escribir el artículo de su vida. 

Sin embargo el hombre al que se enfrenta no es lo que esperaba. Javier es un tipo misterioso y es evidente que oculta algo que se resiste a mostrar. Ha levantado una barrera para que las mujeres no le hagan daño, aunque su aspecto despreocupado no lo demuestre. Lo último que Javier quiere ahora es una mujer en su vida, y menos que le guste, y menos aún de la que pueda enamorarse. Así que ante la insistencias de aquella molesta periodista (Elisa) solo se le ocurre proponerle que por cada pregunta que él deba contestar ella deberá satisfacer uno de sus deseo más íntimos. Siete preguntas. Siete días. Siete deseos. Ella acepta, y lo que en principio no es más que el precio para conseguir el artículo de su vida se convierte en mucho, mucho más. 

Entre playas desiertas y perdidas de la costa gaditana, entre el brillo de la zona más exclusiva de Madrid, en solo siete fríos días de invierno «Siete razones para para no enamorarse» te puede hacer cambiar de opinión. 

Añado un punto más que me ha sugerido mi amiga de Facebook Mª José de Acuña, y es la optimización del texto para buscadores (SEO), de manera que hagamos fácil que aquellos que busquen  algo similar nos encuentren. Y ahora sí, eso es todo.

Espero que te haya sido útil este artículo. De ser así, compártelo.

¿Cómo trabajar el erotismo en una novela?

El erotismo es uno de los recursos más poderosos para dinamizar una novela. Sobre todo en el género romántico, aunque es extrapolable a cualquier otro género pues sus mecanismos son idénticos.

Tras el éxito de «Cincuenta sombras de Grey» de E.L. James o de “Pídeme lo que quieras” de Megan Maxwell se ha naturalizado el género como uno más, saliendo de esa especie de clandestinidad al que estaba relegado dentro de las estanterías de muchas librerías y bibliotecas.

Con este artículo vamos a meditar sobre la construcción del erotismo en la novela y trataremos de aportar ideas que sean útiles y fáciles de aplicar.
¿POR DÓNDE EMPEZAR?
Como es habitual lo mejor es hacerlo desde el germen de la idea. Desde el primer fogonazo de una intuición que más adelante se convertirá en nuestra novela. Esta IDEA BASE es el origen de un argumento, ya sea de una obra completa o de una trama específica, pues cuando abordamos el erotismo en la novela romántica podemos hacerlo desde dos puntos de vista.

  1. Vamos a escribir una novela erótica.
  2. Vamos a introducir una línea o trama erótica dentro de una novela de cualquier otro género.

La diferencia entre una y otra va a estribar en que en la primera la trama erótica va a convertirse en la trama principal de la obra, mientras que en la segunda la trama erótica es una trama más que aportará dinamismo y tensión (en este caso, sensual) a la obra.


Desde esta perspectiva tendremos pues que partir desde dos ideas base diferentes para desarrollar dos objetos literarios distintos:

  1.       NOVELA ERÓTICA: debemos centrar la obra sobre una relación erótico-sexual.
  2.     TRAMA ERÓTICA: debemos aprovechar el impulso erótico como idea base de esta trama.

Vamos a ver ambas ideas base, pues son fundamentales para imbuir de erotismo nuestra obra.

Veamos dos ejemplos antes de continuar:

NOVELA ERÓTICA: Los protagonistas vinculados por el deseo como fuerza motora
Él trabaja para ella, y desde el primer instante la desea. Hace todo lo posible por consumar su pasión, a costa de todo, sin importarle nada, ni el amor ni su trabajo.
TRAMA ERÓTICA: Una trama erótica dentro de una novela histórica
En una novela histórica completamente trazada, diseñamos la trama erótica entorno a la personalidad del personaje masculino, un guerrero frío y distante. Ella decide romper el hielo ya que siente un deseo por él que no sabe explicar.

LA IDEA BASE EN LA NOVELA ERÓTICA.

 La Idea Base en la novela erótico romántica debe ser un conflicto sexual al que se supeditará un conflicto amoroso.

Observa que acabamos de supeditar el amor al sexo, una de las claves en este subgénero

romántico, pero aun así el amor sigue siendo parte fundamental de la historia.


Es por lo tanto la cualidad sexual lo que atrae a los amantes, y que, según avance la novela, se irá complementando con otras identidades (personalidad, aspecto,  etc.)

Al ver la obra desde este punto de vista, debemos ser capaces de generar una trama erótica (Idea Base) con suficiente potencia como para que sea capaz de dinamizar toda la novela y no caer doblegada a la trama romántica u a otra trama secundaria.

Recuerda que al escribir una novela romántica erótica el centro de la obra debe ser la relación erótico-sexual de los protagonistas.

LA IDEA BASE EN LA TRAMA ERÓTICA.
La Idea Base de la  Trama erótica, en cambio, suele aparecer después de que hayamos desarrollado la trama principal y/o romántica, por lo tanto estará supeditada por completo al perfil de éstas.

Esta dependencia es a veces la causa de que la tensión erótica de muchas novelas románticas sea escasa o nula, reduciéndose a una mera descripción de acciones eróticas más o menos aisladas.


Debemos huir de ello. Como trama independiente debemos imaginarla a partir de una idea base propia, que genere su propia tensión y aporte a la totalidad de la obra un nuevo valor añadido.

Recuerda que al escribir una trama erótica dentro de una novela romántica de cualquier género, debes partir de una idea base original y diferente al resto de las tramas.

LAS TEMÁTICAS ASOCIADAS AL EROTISMO

Bajo el epígrafe «Temáticas asociadas», queremos hacerte reflexionar sobre las temáticas que se pueden vincular al argumento erótico y que van  a ayudarte a trabajar de forma organizada este tipo de tramas.

Algunas temáticas asociadas pueden ser comunes a cualquier género. Otras son más específicas de algunos en concreto.  De cualquier manera, son una herramienta útil y muy utilizada para trabajar el erotismo.

Veámoslo con un ejemplo cuya temática asociada es la prostitución, en este caso masculina. Tomemos para ello un fragmento de Noche tras noche, de Joan Elizabeth Lloyd.
Entonces me garantiza que tendré un orgasmo dijo Melissa.
Yo no garantizo nada dijo la representante del hotel Eros—. Lo que dije es que si no queda satisfecha, se le devolverá el dinero.
¿Que no quede satisfecha significa que no tendré un orgasmo?
La voz de la mujer sonaba clara y educada.
Solo usted juzgará lo que esa palabra signifique. Nosotros garantizamos satisfacción a cada uno de nuestros clientes en cada visita. Escribió algunas frases en el ordenador, imprimió una hoja y se la entregó a Melissa—. Lea esto atentamente, y si está conforme con todas las condiciones, firme al pie.
Melissa leyó. El contrato decía muy poco, solo que ella pasaría una hora con un hombre que haría todo lo posible por satisfacerla. Ahí estaba de nuevo esa palabra: «Ah, bueno», pensó Melissa, «por mil dólares, será mejor que así sea, y si no, me devolverán el dinero». El contrato lo dejaba bien claro en todos los idiomas. Ella firmo.
¿Cuáles son, pues, estas temáticas? Pueden ser cualquiera que de alguna manera nos ayuden a transmitir una sensación sensual en el lector.

Veamos algunos ejemplos para que te hagas una idea pero, como siempre, si encuentras un mundo de temáticas original y particular tendrás mucho ganado:

  • La cocina, por su capacidad de estimular los sentidos, al igual que el sexo.
  • La alegría, por aportar una perspectiva positiva y luminosa.
  • La sordidez, precisamente por lo contrario.
  • La soledad, por ser un detonante de posibles pasiones.
  • La culpa, por su dualidad de impulsora de acciones erráticas o nobles.
  • Los celos, como motor pasional e irracional.
  • Etc.

Observa que de cada uno de estos temas, así como de muchos otros, podemos extraer un hilo conductor coherente que nos ayude a generar una trama erótica diferenciada.

LA VOZ PROPIA EN LA NOVELA Y LA TRAMA ERÓTICA

A quienes hayáis participado en algunos de nuestros cursos (puedes descargarte el catálogo AQUÍo preguntarnos en info@lamaquinachina.com), sabréis de la importancia que le damos a la voz propia, esa cualidad que cada autor/a debe tener y que le diferencia del resto.

Pues bien, en narraciones de perfil erótico, la voz propia adquiere una mayor dimensión porque, como hemos visto, es precisamente la frescura, la originalidad, lo sorpresivo, una característica intrínseca al erotismo.

¿Dónde encontramos nuestra propia voz en la narración erótica? Debemos buscar en nuestros propios deseos, tanto los confesables como los inconfesables. Esa es la mejor fuente de inspiración y desde luego la más práctica. Después podemos ver con qué deseamos relacionar el erotismo de nuestra novela o nuestra trama… ¿con el poder, con la confraternidad, con la sumisión, con la ternura?

Desde ahí es desde donde debemos escribir, no sabemos si consciente o inconscientemente, pero es el filón desde el que debemos partir. También podemos escribir desde nuestras fantasías, o desde nuestras frustraciones, desde nuestros éxitos o desde nuestros fracasos o deseos insatisfechos.  De alguna forma puede tratarse de escribir lo que nos gustaría experimentar, amparado por el velo de nuestra imaginación.

«Es escribir desde las vísceras, para conseguir un texto sentido y sensual.»

EL TRASFONDO DEL HECHO ERÓTICO

“La eficacia de todo relato, ya sea cuento, novela o ensayo, depende en buena medida del uso adecuado de la voz narrativa y del punto de vista del narrador”

Esta máxima podemos resumirla en tres puntos:

  1. El enfoque que demos a nuestra narración debe ser erótico.
  2. El formato en que la contemos debe facilitar el hecho erótico.
  3. El tono que emplee el narrador debe transmitir erotismo al lector.

Veamos un mismo texto erótico visto desde dos enfoques distintos. Usemos para ello un texto de Angela Knight (La esclava del pirata):
Me elevaba desnuda, con un collar de plomo oprimiendo mi garganta. Cada una de mis muñecas limitaban con el codo opuesto de tal manera que echaba hacia atrás mis hombros y empuja mi pecho desnudo hacia delante en una lasciva demostración. Hacía mucho frío en el cuarto, y este escalofrío puso mis pezones vergonzosamente duros. Pero mis mejillas resplandecían ardientes. Casi podía sentir las hambrientas miradas fijas de mi audiencia masculina deslizándose sobre mí como ácido, quemando mi piel desnuda, despojándome de mi orgullo.
Cambiemos el enfoque de la obra

Entré en la sala y la vi sobre la plataforma. A pesar de estar atada y desnuda, parecía segura de sí misma y desafiante con todos aquellos hombres que la miraban con lascivia.  Le habían colocado el aro de la vergüenza en el cuello, pero aun así seguía erguida, con la cabeza alta y los pechos alzados, duros y poderosos.
Ese fue el día que decidí que aquella mujer debía ser mía. Lo demás ya forma parte de la leyenda.
EL ENFOQUE es desde donde vemos la obra. El lugar que ocupamos para contar nuestra historia.
No es lo mismo que nos ubiquemos de parte de un personaje o de otro, desde una ideología u otra, desde un sentimiento u otro, desde una perspectiva léxica u otra, etc.

¿Desde dónde se debe enfocar el erotismo? Va a depender de lo explosivo que queramos que sea para el lector.  Podemos verlo desde las zonas más oscuras (como el voyerismo, el fetichismo, el incesto) o desde otras más luminosas (el amor, la amistad, la experimentación).

EL FORMATO adquiere un papel relevante en la narrativa erótica ya que apoya la faceta

sorpresiva tan en consonancia con el género.


Podemos formatear nuestra novela o trama erótica como una carta, como un diario, como una confesión, como algo que alguien cuenta a otro, como un manual de instrucciones…

EL TONO es la sangre de la narrativa. Es el aire que adquiere el relato a partir de la forma de contar que decide el narrador y que marcará la esencia de la obra. Imagínate hasta qué punto es importante el tono en una escena erótica.

Podemos narrarla con un tono divertido, o desenfadado, o vulgar a propósito. Podemos hacerlo con un tono distinguido, o apasionado.

Dependiendo del tono que aportemos a nuestra narración así influirá en la percepción del lector.

Para terminar veamos una misma idea base con tres enfoque, formatos y tonos diferentes:
¿Has tenido alguna vez la sensación de volverte del revés? Eso es lo que me pasaba cuando Ángela, en un descuido, me tocaba la mano para contarme cualquier cosa. Después se retiraba el cabello de la cara, repetía ese curioso tic de pellizcarse los labios, y volvía a colocar su mano sobre la mía. En ese momento yo imaginaba que era su cuerpo sobre mi cuerpo. Mi sexo dentro de su sexo.
«Querido Juan, algunas mujeres son así. Unas desaprensivas.»  Escribió Alberto sobre la servilleta de papel mientras notaba que algo en su entrepierna tomaba vida propia pues Ángela  no dejaba de tocarle la mano, sus labios, la mano, el pelo, la mano… y él se horrorizaba de que en cualquier momento tendría que levantarse y dejar en evidencia su situación.
—¡Basta! —gritó Alberto. El salón de té quedó en silencio, como si un hipopótamo acabara de lanzar un bramido. Incluso tía Ana enmudeció.
—¿Te sucede algo?, ¿te has puesto enfermo? —le dijo Ángela cogiéndole la mano.
Él la miró horrorizado, como si ella fuera Fu Machú y sus  dedos algo peligroso.
—La mano… —balbuceó.
Ella se chupó el dedo corazón pensando que debía haberle picado alguna de esas abejas de verano, y pasó el dedo húmedo entre el pulgar y el índice de Alberto.
—¿Así mejor? —dijo sin parar de frotar. Arriba y abajo, arriba y abajo.
Y en ese momento, una mancha lechosa tomó forma en los pantalones de Alberto, ante una estupefacta tía Ana.

Y hasta aquí llegamos hoy. Para terminar me gustaría incluir un comentario de mi amiga en Redes Camila Winter: «una novela no puede ser sólo sexo,debe tener matices así sea sólo erótica, creo que los lectores piden más, piden una historia humana, creíble, que quieran volver a leer. Para eso trabajamos día a día los escritores»

Espero que este artículo te haya sido útil. De ser así COMPÁRTELO. Saludos.

Ocho autoras nos ayudan a descubrir las claves del éxito en la novela romántica.

A nadie se nos escapa que la tarea de escribir una novela es, cuanto menos, ardua. Y la de publicarla más difícil aún. Por eso para el artículo de hoy me he preguntado ¿Cómo lo han hecho otros? ¿Qué pasos han dado aquellas autoras de novela romántica ya consagradas? ¿Y aquellas que están empezando con tan buen tino? Y eso he hecho, preguntar. Veamos cuáles han sido las respuestas de ocho grandes damas de la novela romántica de un lado y otro del Atlántico: Jo Beberley, Shirlee Busbee, Olivia Ardey, Nieves Hidalgo, Carla Crespo, Andrea Milano, Mar Carrión y Marisa Grey.

A Olivia Ardey le dijeron que al ser su primera obra una novela de vaqueros le sería  muy difícil publicarla (el idiota que se lo dijo fui yo mismo, para que veas lo acertado que a veces estamos lo editores). Ante esta perspectiva ella optó por mandar su carta de presentación a muchas editoriales a la vez. La mayoría no respondieron, pero a unas cuantas les llamó la atención y le pidieron el texto completo; de éstas, dos se interesaron en firme. Cuatro meses después del envío de las cartas, La Esfera de los Libros le comunicó su intención de inaugurar su nueva colección Romántica con esa novela y la de otra autora canadiense. Tres meses después, «Dama de tréboles» estaba en las baldas de las librerías, convirtiéndose así en el primer western romántico histórico escrito en castellano que se publicó en España.

El caso de Nieves Hidalgo fue diferente.  A pesar del terror que le provocaba hizo caso a una buena amiga y envió «Lo que dure la Eternidad» a un concurso. No quedó ganadora, pero el manuscrito llegó a manos de Ediciones B, se interesaron por él y le escribieron diciéndole que querían publicarlo. La sorpresa fue mayúscula. No se lo creía y me dice que aún sigue sin creerlo. Lo demás vino rodado: le pidieron una segunda novela y luego una tercera que se publicó con miles de ventas. Y siguieron solicitándole más. En el caso de Nieves esto no le cogió de improviso porque tenía unos 30 manuscritos en borrador. Fue Planeta quien se puso en contacto con ella para decirle que quería publicarla, y ahí sigue.

Cuando le pregunté esto mismo a Shirlee Busbee me dijo que en su caso no fue un camino habitual.  Ella era gran amiga de Rosemary Rogers («Sweet savage love») quien prácticamente le arrancó de la máquina de escribir las primeras 250 páginas de «Gypsy lady» (publicada en castellano como «La gitana») y se las envío a su editor de Avon.  A éste le entusiasmó y el resto es historia.

Carla Crespo también tuvo suerte. Ella optó por formarse como escritora y mandó su primera novela, «No reclames al amor», al premio HQÑ de la editorial Harlequin. Aunque no ganó decidieron publicarla así que ese arduo y duro camino de enviar ejemplares a diferentes editoriales y esperar meses a que le dieran una respuesta no tuvo que sufrirlo. A veces hay que estar en el concurso adecuado con la novela adecuada.

La argentina Andrea Milano siguió un camino similar. Su «Pasado Imperfecto» se publicó en diciembre del 2007 gracias a la convocatoria de la editorial Vestales para la recepción de manuscritos. Ella no tenía nada preparado pero en poco más de noventa días la novela estaba lista y corregida. Seis meses después la llamaron de la editorial para decirle que les interesaba su manuscrito y esa noche no pudo dormir de la emoción. Desde ese momento ha crecido a un ritmo bastante vertiginoso ya que publica entre 2 y 4 novelas al año.

Para Mar Carrión, como para muchas otras autoras, el mandar cartas a una u otra editorial fue su comienzo, pero justo en medio de ese proceso se cruzó en su camino la convocatoria del III certamen de novela romántica de la editorial Terciopelo. En su caso solo tuvo que esperar unos cuantos meses hasta que se falló el concurso y su novela «Bajoel cielo de Montana» fue ganadora.

Un camino similar al de Mar y al de Nieves fue el de Marisa Grey. Una amiga y su marido la animaron a presentar «Cadena de favores» al certamen organizado por el sello Vergara y la web El Rincón de la Novela Romántica, tras haberlo intentado mandando el manuscrito a algunas editoriales. Como lo hizo sin esperar mucho la sorpresa fue mayúscula cuando la llamó la editora de Vergara en noviembre para darle la maravillosa noticia: era la primera finalista y querían publicarla.

Para la autora inglesa Jo Beverley el principio fue unirse a un grupo de escritura para aprender más y mejorar. De ahí a publicar solo fue un salto.

Como vemos el primer paso en la mayoría de ellas consiste en la perseverancia, mezclada con la suerte y por supuesto la calidad. Unas han elegido el camino de mandar manuscritos a diferentes editoriales sin desanimarse, otras el de los premios literarios. Todas tienen en común el que un editor o editora con vista ha sabido ver el potencial que hay detrás de cada una de ellas… pero… ¿Cuál consideran ellas mismas que es el factor de su éxito?

Cuando se lo pregunté a Olivia Ardey me dijo que la clave está en la originalidad en el planteamiento de los escenarios y las tramas entrecruzadas. Nadie me negará que los libros de Olivia son muy cinematográficos, como si estuvieras viendo una película. También los personajes, que alcanzan una gran empatía con el lector.

Nieves Hidalgo aún se plantea qué es el éxito. Por eso no lo mide por la cantidad de libros publicados sino por el cariño que, día a día, recibe de las lectoras. A cambio, intenta contestar sus e-mails, reseñas o comentarios casi a vuelta de correo hablando con ellas de tú a tú.

En el caso de Shirlee Busbee ella cree que la clave de su éxito fue estar en el momento adecuando con la obra adecuada. Su primera novela fue publicada por la editorial más importante de novelas históricas en su momento y en una época en que el romance histórico acaparaba el mercado. Shirlee incluso cree que en un momento como el actual quizá «Gypsy lady» no se publicaría, y mucho menos podría tener el éxito que tuvo.

Para Carla Creaspo una clave puede ser el tema que se trata, por ejemplo en su novela vemos aeropuertos y el trabajo que allí se realiza lo que resulta atractivo al lector.

Andrea Milano cree que una clave de éxito puede ser la pasión con la que se escribe, el darlo todo por el lector. Eso se ve en el resultado y los lectores son capaces de apreciarlo.

Cuando hablé con Mar Carrión me comentó cómo se esfuerza en crear personajes con los que las lectoras y lectores puedan sentirse identificados, personajes complejos, con muchas aristas y muy desarrollados psicológicamente.

Marisa Greyquiere fiarse de sus lectoras cuando comentan que su clave de éxito es la ternura que despiertan los personajes, la ambientación y la sencillez de la historia. Ella coincide con Andrea en que hay que creer en lo que se escribe, pensar detenidamente la historia, escribirla y una vez terminada, darse un tiempo para volver a corregirla y atar los cabos que pueden quedar sueltos.

Y en eso mismo coincide Jo Beverley, pues cree que la clave del éxito es disfrutar con lo que se escribe en lugar de tratar de escribir según las últimas tendencias del mercado, aprendiendo todo el tiempo y no apresurándose. Ella afirma que hizo cada uno de sus libros lo mejor que puedo en ese momento.

Si te fijas bien las ideas se repiten entre nuestras autoras: creer en lo que se escribe, intentar ser originales, trabajar a fondo los personajes y darlo todo.

Por último, y ya que este artículo se publica en un blog, les he preguntado a nuestras autoras qué importancia tienen las redes sociales para un escritor.

Olivia Ardey cree que son el escaparate perfecto para darse a conocer y, sobre todo, para mantener un contacto de tú a tú con los lectores. Ella cree que para llegar al lector es imprescindible que se nos vea y se nos lea.

 A Nieves Hidalgo no le cabe duda de que a estas alturas las redes sociales son muy importantes para dar a conocer cualquier cosa, y las novelas no podían ser menos. Cree que el blog o la web de cada autor es esencial, pero nada serían sin Facebook, Twiter u otras.

Shirlee Busbee cree que son importantes pero que lo más importante es escribir un libro excelente. Las redes sociales ayudan pero no está segura de qué papel desempeñan en el éxito o fracaso de un libro.

Carla Crespo destaca la importancia de las redes sociales especialmente para quienes publican en formato electrónico. Ya que permiten estar en contacto con editoriales, autores y lectores y a la vez estar al día de las noticias, informar a los seguidores e interactuar con ellos.


Para Andrea Milano las redes sociales se han convertido en una herramienta fundamental para todos.  Cree que sin duda la presencia en las redes es un excelente modo de llegar a los lectores, de que se acerquen a las obras, comenten, critiquen, recomienden.

Mar Carrión está segura de que las redes sociales son importantísimas, y es necesario (además de divertido) tener cierta presencia en ellas si se desea que una obra se conozca. Apunta que también tienen un efecto “boca a boca” que se propaga a una velocidad sorprendente entre los círculos de amistades.

En el caso de Marisa Grey ella piensa que las redes sociales son básicas actualmente porque llegan a todos los rincones, cualquier palabra publicada en las plataformas como Facebook, Twitter o las web y los blogs se multiplica. De modo que cuando se habla de una novela o un autor, miles de lectores leen esas opiniones, y en muchos casos se hacen eco de ellas.


Y por último Jo Beverley piensa que en estos días son una forma importante de conexión con otros escritores y con los lectores, pero que tienen el peligro de quitar mucho tiempo para escribir. Como ves todo vuelve al libro.

Espero que hayas disfrutado con este artículo tanto como yo elaborándolo. Si es así, compártelo.

30 errores que no debes cometer al escribir una novela romántica

¿Las novelas que se publican son las mejores que llegan a una editorial? La respuesta es rotunda. No. Llevo diez años leyendo manuscritos y he tenido que dejar pasar novelas realmente buenas, pero que no se ajustaban en absoluto a la línea editorial que publicábamos. Por lo tanto lo que vemos en el mercado no son las mejores novelas escritas, sino las que mejor se ajustan a las diferentes directrices de sello y editoras. 


Independientemente de esto, también llegan novelas que dejan mucho que desear. Algunas están mal estructuradas, otras flaquean en los personajes, o en el narrador, o en la presentación. En este artículo quiero contarte los 30 errores más habituales que he encontrado al analizar las novelas románticas que han llegado a mis manos durante una década. Lo he centrado en cinco grandes bloque: la estructura, los personajes, los escenarios, el tiempo narrativo, el narrador y la narración. Espero que te sea útil. 

1. Empezar describiendo.


Veamos el comienzo de una novela como la oportunidad que nos da el lector para seguir leyendo. Si no le interesa, la alternará con otra, o lo que es lo mimos, leerá unas cuántas páginas más hasta dejarla en el estante de los libros olvidados. En las editoriales se les da una importancia primordial a estas primeras páginas, por lo que nunca es perder el tiempo repasarlas, e incluso escribir varios comienzos para, al final, elegir el que mayor efecto cause en el lector.

Una vez dicho esto, debemos evitar  comenzar con largas descripciones: el salón de una casa, el estado anímico de nuestra protagonista, el pasado del héroe. Es recomendable comenzar con un diálogo potente o con una escena de acción.

2. Explicarlo todo al principio.


De la misma manera hay tendencia en querer ubicar “demasiado” al lector al comienzo de la novela, explicando de dónde viene el protagonista, cuál es su pasado, sus traumas, y sus problemas. Evitémoslo a toda costa. Recuerda que al principio una novela engancha más por lo que no dice que por lo que dice.

3. Tener un conflicto de baja intensidad.


Aquí me quiero detener un poco más.  Una novela se define como la historia de un conflicto, por lo que si este conflicto es débil la novela, por definición, será ligera.

¿Qué es un conflicto de baja intensidad? Aquel que se puede resolver con facilidad porque depende de una toma de decisión sencilla. Centrémonos en conflictos de la trama sentimental. Por ejemplo una intención (ella lo odia a él porque odia a los marineros. O él no puede estar con ella porque una vez su antigua novia lo traicionó).  Este tipo de conflictos funcionan y nos van a mantener la tensión al comienzo de la obra, pero más adelante tendremos dificultades para hacer una obra sostenible ya que la resolución del conflicto es tan fácil como cambiar de opinión. ¿Cómo lo resolvemos si nos encaprichamos de un conflicto de intensidad baja? Pues concatenando conflicto, por ejemplo… pero ese no es el objeto de este artículo. Ya lo veremos en otra ocasión.

Puede haber conflictos de media intensidad (ella está casada por lo que la decisión que tiene que tomar para resolver el conflicto es más delicada; o él es el asesino de su hermano, por lo que de nuevo la resolución del conflicto requiere de más esfuerzo) que aportarán una mayor tensión hasta conseguir su resolución. 

Y lo ideal sería diseñar conflictos de alta intensidad aunque no siempre es posible (él fallece a mitad de la novela o ella debe acabar con él si no quiere morir) cuya resolución es complicada, y más si queremos que sea creíble, lo que por sí solo es capaz de mantener un buen impulso hasta el clímax de la novela.

4. Carecer de impulso.


Una novela romántica debe estar construida bajo la estructura del impulso. ¿Y qué es esto? Que sea capaz de generar continuos enigmas en el lector, a la vez que va resolviendo otros. Nos da igual el subgénero (Sentimental o Paranormal), pero al lector siempre debemos ponerlo en la posición de necesitar pasar una página más antes de cerrar el libro hasta la próxima lectura.

5. Carecer de estructura.


Y la novela se diluye. La estructura es el armazón, la percha sobre la que se construye el argumento. Si no calculamos adecuadamente cada uno de sus puntos de fuerza, de giro, la novela se desplomará como un castillo de naipes.

6. Usar protagonistas estereotipados.


En la novela de género en general y en la romántica en particular es habitual el uso de personajes estereotipados. Personajes manidos, demasiado leídos, demasiado predecibles. La secretaria lista, el guerrero sensible, la noble inconformista, el ligón sobrado. Huyamos de ellos o al menos démosles un toque que los haga impredecibles. Busquemos a nuestro alrededor y localicemos nuevos perfiles para nuestros protagonistas.

7. Usar secundarios tan atractivos como los protagonistas.


Me lo encuentro más veces de lo que imaginas y suele tener que ver con la falta de un diseño previo de la novela. No podemos olvidar en ningún momento que una novela romántica cuenta la historia de dos personajes concretos y que los secundarios que aparecen en ella tienen como función ayudar a que esta historia sea más interesante (por contraste, apoyo, dimensión, antagonismo, etc.) Pero cuando perdemos esto de vista de pronto el lector se encuentra más interesado en la vida de una pareja de secundarios que en la de los protagonistas… y entonces nuestra novela ha fallado.

8. No conocer a fondo los personajes.


De los protagonistas debemos saber tanto como para poder insuflar en el lector una imagen física y psicológica de ellos con las mínimas palabras posibles.

Cuando los crees, esfuérzate por conocerlos a fondo porque después, cuando diseñes los obstáculos que interpondrás en su camino, su forma de enfrentarse a ellos debe ser coherente. No podemos diseñar  a una chica tímida pero segura de sí misma, o a un caballero déspota pero emotivo.

Un truco que siempre aconsejo: conoce los secretos más profundos y los deseos más íntimos de tus protagonistas. Lo secretos paralizan y los deseos nos hacen avanzar. Éstos no tendrán que aparecer en la novela, pero los conocerás casi como a tu amigo íntimo, de quien lo sabes todo.

9. Dejar que los personajes se “desarrollen”.


En verdad es una proyección de lo anterior. No hay nada tan desalentador que cuando se está leyendo una buena novela los personajes pierdan consistencia. Algunos autores dicen que se debe a que simplemente los han perfilado y han dejado que él o ella viva mientras la novela avanza. Si se hace con maestría esto es perfecto. Si no, vemos que el personaje se nos cae de las manos.

10. No saber qué obstáculos deben superar los protagonistas.


Como decíamos al principio, una novela es la historia de un conflicto y cuando nuestros protagonistas transitan por el conflicto salen de él transformados. Desde el principio de la novela debemos saber en qué dirección irá esa transformación (el bueno se vuelve malo o la tímida intrépida) y diseñar los obstáculos que pongamos en su camino para conseguir este fin.

11. Pensar que los escenarios deben ser solo atractivos.


Es un error muy común diseñar el espacio para que sea bello, atractivo, deslumbrante. Nada más lejos de la realidad. El escenario tiene una dimensión narrativa y creo que lo vas a entender con un ejemplo: imagina a un hombre que besa apasionadamente a una mujer. Tendremos un efecto distinto si esto lo hace de madrugada, en una fiesta que está a punto de terminar, o en el claustro de un convento mientras las monjas rezan maitines.

12. No ubicar al lector.


El lector siempre debe saber dónde se encuentra por lo que una novela lleva insertado un mapa invisible. Han caído en mis manos muchas novelas más o menos acertadas donde he sido incapaz de descubrir en qué lugar estaba en cada momento.

13. Diseñar escenarios estáticos


En una novela diseñamos un número de escenarios que muchas veces se repiten una y otra vez en la obra; la sala del gimnasio, la cafetería de la amiga, el baño, etc. Pues bien, estos escenarios deben cambiar en función del tono dramático de la escena. Veámoslo con un ejemplo: dos escenas que se desarrollan en un salón de una casa. En la primera ellos se conocen por primera vez, por lo que el salón es frío, poco acogedor, ordenado. En la segunda se despiertan después de haber hecho el amor, por lo que está desordenado, lleno de flores, con olor a la panadería de abajo.

14. Pararse en el espacio, no en el ambiente.


Muy habitual también encontrarnos con escenas donde el espacio es descrito con minuciosidad (un baile por ejemplo), pero en absoluto el ambiente. Cuando es este último el que da carácter a la escena.

15. Ser planos.


Hablando de escenarios, debemos huir de lo estándar. Mil novelas y mil escenarios parecidos; la cabaña en la montaña, la mansión prodigiosa, el castillo en el lago. Es importante en la fase de diseño de la novela que nos esforcemos por buscar escenarios distintos, novedosos.

16. Perder el norte.


La documentación es el norte. No más castillos escoceses en el siglo XII con grifos de agua caliente y fría en un baño con bañera.

17. No acotar el tiempo.


No acotar el tiempo de nuestra novela es un error que nos puede salir caro. Yo le pregunto a mis alumno ¿Cuándo se desarrolla tu novela? Y me contestan, hoy mismo, o en la Edad Media, o en la Guerra Civil. La respuesta correcta es del 14 de enero de 1868 al 13 de febrero de 1869, porque así no erraremos en cosas tan sencillas como si nuestros personajes tienen que vestir de invierno o de verano, si hay festividades, o guerras, o epidemias, si llueve o nieva o el sol quema.

18. No tener en cuenta la climatología.


He leído muchos borradores donde me ha costado trabajo creer que estoy realmente donde el autor dice que se desarrolla la novela. Un día hacía frío y al siguiente se morían de calor, para el de más allá caer una nevada. ¿Por qué? Por lo mismo que el punto anterior.

19. Volverse loco con los flashback.


El flashback es un buen recurso para no tener que retrotraernos demasiado al explicar los antecedentes de nuestro conflicto, pero hay que usarlo con mesura. Recuerda las normas: debemos dejar claro al lector que vamos a retroceder en el tiempo, quién, a dónde, durante cuánto tiempo… y que hemos vuelto.

20. No tener una estructura temporal clara.


No es un error, pero suele causar extrañeza. Si durante 200 páginas nos hemos movido en un tiempo continuo, no suele dar buen resultado que en las 5 páginas siguientes hayan pasado 30 años y después otros 6 en las próximas 150. ¿No hay otra manera de resolverlo?

21. Elegir el narrador que más nos guste.


El narrador no es un capricho del escritor. Es una figura que tiene por objeto obtener el mejor resultado de nuestro argumento. Hay textos que funcionan bien con un narrador omnisciente, mejor con un protagonista y regular con un testigo. ¿Cuál debemos usar nosotros? Aquel que sea capaz de sacar el mayor partido a la historia que estamos contando.

22. Usar dos narradores “porque yo lo valgo”.


En mis cursos es habitual encontrar alumnos que me dicen que van a usar dos narradores (él, por ejemplo, y ella). Y yo siempre les pregunto que por qué. El uso de múltiples narradores es eficaz cuando cumple un objetivo (ejemplo “La mujer justa” de Sándor Márai), pero cuando se utilizan “porque me place” suelen llevar al lector a peguntarse… ¿Qué está pasando aquí?

23. No tener en cuenta las diferentes perspectivas.


En casos como el anterior, cuando un autor quiere destacar el punto de vista del otro protagonista, recomiendo que en vez del uso de doble narrador, se empleen cartas, e-mails, diarios, grabaciones, películas antiguas, etc. Todos elementos que nos permiten desprendernos del narrador principal sin demasiados artificios.

24. No tener en cuenta los diferentes puntos de vista.


En una misma novela y con un mismo narrador podemos contar la historia alternando de forma coherente los diferentes puntos de vista. Podemos ver una escena desde él, y la siguiente desde ella. Un ejemplo, aunque fuera de la romántica, lo vemos como una de las claves de “Canción de hielo y fuego”, de George R. R. Martin.

25. Conformarse con el primer resultado.


Sé que muchos narradores se nos agarran como sanguijuelas, pero siempre recomiendo, cuando se comienza a narrar la novela, probar con diferentes narradores. ¿Y si en vez de contarla con un narrador omnisciente la cuento con uno testigo? Hazlo, prueba, verás cómo te sorprendes.

26. Diálogos estereotipados y mal escritos ortográficamente.


¿Cuál es la clave de un buen diálogo? Que sea natural. Cuando nuestros personajes hablan debemos creernos lo que dicen. No puede sonarnos a artificio. ¿Eso significa que deben hablar como la gente de la calle? No. Deben hablar como los personajes de una novela, no como robots.
Igualmente muchos de los diálogos que me llegan están cargados de erratas en su ortografía, o están poco dinamizados, o son demasiado estáticos. Un buen diálogo, y más en novela romántica, es demasiado importante como para poner la novela en cuestión.

27. Texto mal formateado


Un texto debe llegar a una editorial en condiciones óptimas. Esto es: con una fuente fácil de leer como Times New Roman o Arial, en tamaño 12pp. Con el texto justificado en ambos márgenes. Sangrado suficiente en la primera línea de cada párrafo. Sin salto de líneas entre párrafos, e interlineado de 1,5 o 2. Nada más. Nada menos.

28. Baile de tiempos verbales.


Los tiempos verbales deben tener coherencia con lo que estamos narrando.  No podemos cambiar en un mismo párrafo de pasado a presente sin una justificación u objetivo.

29. Exceso de adverbios terminados en mente.


Cuéntalos. ¿Cuántos has insertado en una página? No es un error, pero dan un aspecto macilento al texto. Más de tres es excesivo. Más de cinco… debes de dejar de leer textos legales.

30. Mal uso de los gerundios.


El gerundio es una forma invariable del verbo que no indica ni el tiempo ni el género ni el número en que transcurre la acción. Usarlos mal es muy fácil por lo que es necesario que conozcas adecuadamente su funcionamiento. Te pongo un ejemplo para que lo veas: Se escaparon de la cárcel, tras lo cual huyeron al extranjero (correcto). Se escaparon de la cárcel, huyendo al extranjero (incorrecto). Encontrarás en la red decenas de guías de cómo usarlos.

Espero que este artículo te haya sido útil. Si es así, compártelo.
El BookTrailer de mi novela «7 razones para no enamorarse», en Amazon.es.

Gracias a Anele por haber nominado mi blog al premio Lovely Blog


Lo desconocía hasta que Anele me dio esta agradable sorpresa. Indagando sobre el premio me ha parecido un mecanismo más que interesante:  Un vez me nominan  lo agradezco a mi nominador, contesto a las preguntas que ha dejado en su blog, nomino a otros blogs que me gustan, los aviso de que deben contestar a las preguntas… y los blogueros nominados repiten la misma secuencia. Es una forma original y muy viral de hacer una votación. Así que vamos allá.

Gracias Anele por haber pensado en este blog. Tú que tienes experiencia y capacidad sabes el esfuerzo que hay detrás y cuántas horas y puntadas suponen un artículo. Desde aquí os recomiendo que sigáis http://historiasanele.blogspot.com.es. Es un blog sorprendente de relatos. Yo suelo leerlos por la mañana, antes de salir a trabajar, y son todo un estímulo.

Lo siguientes que tengo que hacer es contestar a las preguntas que ha dejado Anele.

1. ¿Cuál es tu momento favorito para escribir?

Por la mañana sin duda, muy temprano. Soy gorrión, no lechuza. A las 6:15 suena el despertador y hasta las 8 de la mañana soy feliz. Sin ruidos, sin carreras. Solo yo y mi ordenador. 


2. Qué te motiva a seguir escribiendo tu blog. 

Al ser un blog técnico, pensar que una sola persona lo va a poder leer, le va a interesar, y va a sacar algo bueno de él.


3. Cuál es tu frase favorita.

Muchas, claro, pero me viene a la cabeza ésta genial de Oscar Wilde: «Me gustan los hombres con futuro y las mujeres con pasado»


4. Cuál ha sido tu mayor logro.

Mantener los pies en la Tierra y la cabeza en la Luna. Sin duda.


5. Cuál es tu película favorita.

También difícil de responder porque vuelven a ser muchas. Por elegir una voy a por Ettore Scola y su «La noche de Varennes», de 1982. Con humor, amor, y buen tono escenifica la diversidad social en los años de la Revolución Francesa.


6. Qué o quién te sirve de inspiración.

No creo en la inspiración, creo en el trabajo. Todos los días, una par de horas escribiendo… y siempre llega.


NOMINACIONES DE DOCERAZONES:

Y ahora vamos con mis nominaciones. Difícil porque sigo a muchos amigos blogueros, pero me arriesgo con cuatro que leo siempre que puedo:

El Blog de Olivia Ardey: Lo sigo porque me parece que reúne todo lo que debe contener el blog de un autor. Como todo en ella es específico, desordenadamente ordenado y muy, muy claro.

Historias de Anele: Para quien quiera que le corra la sangre por la venas. Sus relatos te podrán gustar más o menos, pero no parecer indiferentes.

Sutherland: Es el blog de Patricia Sutherland. En él encontrarás, de forma alterna, noticias sobre su obra y reflexiones sobre la vida. Todo escrito con la maestría y frescura que nos tiene acostumbrados.

El Blog de Lydia Leyte: Reconozco que es una debilidad, pero las palabras de Lydia tienen algo dulce que, junto con un buen café, te alegran el día.


Espero, blogueras, que os haga tanta ilusión como a mí cuando recibí el mensaje de Anele. Y una vez nominados , vamos con sus preguntas:

1. ¿Cómo te gustaría que fuera tu blog dentro de cinco años?

2. ¿Cuánto tardas en escribir un artículo?

3. ¿Qué blog sigues sí o sí?

4. ¿Cuál consideras que es tu mejor entrada?

5. ¿Por qué recomendarías que leyeran tu blog?

Gracias de nuevo, Anele. Eres genial.