El BookTrailer de mi novela “7 razones para no enamorarse”, en Amazon.es.

Gracias a Anele por haber nominado mi blog al premio Lovely Blog


Lo desconocía hasta que Anele me dio esta agradable sorpresa. Indagando sobre el premio me ha parecido un mecanismo más que interesante:  Un vez me nominan  lo agradezco a mi nominador, contesto a las preguntas que ha dejado en su blog, nomino a otros blogs que me gustan, los aviso de que deben contestar a las preguntas… y los blogueros nominados repiten la misma secuencia. Es una forma original y muy viral de hacer una votación. Así que vamos allá.

Gracias Anele por haber pensado en este blog. Tú que tienes experiencia y capacidad sabes el esfuerzo que hay detrás y cuántas horas y puntadas suponen un artículo. Desde aquí os recomiendo que sigáis http://historiasanele.blogspot.com.es. Es un blog sorprendente de relatos. Yo suelo leerlos por la mañana, antes de salir a trabajar, y son todo un estímulo.

Lo siguientes que tengo que hacer es contestar a las preguntas que ha dejado Anele.

1. ¿Cuál es tu momento favorito para escribir?

Por la mañana sin duda, muy temprano. Soy gorrión, no lechuza. A las 6:15 suena el despertador y hasta las 8 de la mañana soy feliz. Sin ruidos, sin carreras. Solo yo y mi ordenador. 


2. Qué te motiva a seguir escribiendo tu blog. 

Al ser un blog técnico, pensar que una sola persona lo va a poder leer, le va a interesar, y va a sacar algo bueno de él.


3. Cuál es tu frase favorita.

Muchas, claro, pero me viene a la cabeza ésta genial de Oscar Wilde: “Me gustan los hombres con futuro y las mujeres con pasado”


4. Cuál ha sido tu mayor logro.

Mantener los pies en la Tierra y la cabeza en la Luna. Sin duda.


5. Cuál es tu película favorita.

También difícil de responder porque vuelven a ser muchas. Por elegir una voy a por Ettore Scola y su “La noche de Varennes”, de 1982. Con humor, amor, y buen tono escenifica la diversidad social en los años de la Revolución Francesa.


6. Qué o quién te sirve de inspiración.

No creo en la inspiración, creo en el trabajo. Todos los días, una par de horas escribiendo… y siempre llega.


NOMINACIONES DE DOCERAZONES:

Y ahora vamos con mis nominaciones. Difícil porque sigo a muchos amigos blogueros, pero me arriesgo con cuatro que leo siempre que puedo:

El Blog de Olivia Ardey: Lo sigo porque me parece que reúne todo lo que debe contener el blog de un autor. Como todo en ella es específico, desordenadamente ordenado y muy, muy claro.

Historias de Anele: Para quien quiera que le corra la sangre por la venas. Sus relatos te podrán gustar más o menos, pero no parecer indiferentes.

Sutherland: Es el blog de Patricia Sutherland. En él encontrarás, de forma alterna, noticias sobre su obra y reflexiones sobre la vida. Todo escrito con la maestría y frescura que nos tiene acostumbrados.

El Blog de Lydia Leyte: Reconozco que es una debilidad, pero las palabras de Lydia tienen algo dulce que, junto con un buen café, te alegran el día.


Espero, blogueras, que os haga tanta ilusión como a mí cuando recibí el mensaje de Anele. Y una vez nominados , vamos con sus preguntas:

1. ¿Cómo te gustaría que fuera tu blog dentro de cinco años?

2. ¿Cuánto tardas en escribir un artículo?

3. ¿Qué blog sigues sí o sí?

4. ¿Cuál consideras que es tu mejor entrada?

5. ¿Por qué recomendarías que leyeran tu blog?

Gracias de nuevo, Anele. Eres genial.

Cinco claves para construir grandes personajes

Los personajes son la acción, por lo tanto es fundamental que sepamos cómo funcionan. Grandes argumentos se tambalean a causa de un personaje mediocre. Argumentos no tan brillantes consiguen resaltar si los protagonistas tienen el carácter necesario.


En este artículo vamos a repasar cinco claves que nos ayudarán a comprender el funcionamiento de los personajes dentro de una novela y que encajan como un guante en la narrativa romántica. Para ello nos basaremos en cinco teorías literarias que explican el funcionamiento de nuestros protagonistas y nos ayudarán a verlos desde fuera. Cinco formas de entender qué hacen dentro de nuestra trama, de nuestra estructura. Cinco nuevas perspectivas a la hora de concebir a tus protagonistas.

CLAVE 1. Definir qué tienen y qué desean: la “Teoría de lo limitado y lo ilimitado”.


La primera teoría de nuestra lista la formuló George M. Foster para intenta explicar el funcionamiento de los personajes dentro de la novela. Foster se preguntó cuál era el punto de partida de los protagonistas pues si llegábamos a entenderlo nos sería más fácil explicar su tránsito por el argumento.

Llegó a lo conclusión de que era necesario definir qué tienen estos personajes al comienzo de la obra y qué desean alcanzar cuando ésta concluya. Observa que con un planteamiento tan sencillo acabas de encontrar la senda de las acciones que debes diseñar para tus protagonistas.

Foster observó que los héroes y las heroínas partían habitualmente de una situación que denominó como de bienes limitados, es decir, de una carencia. Esta limitación podía ser de tipo Material cuando, por ejemplo, el héroe vive en la pobreza o existe un bien al que no tiene acceso (una fortuna, una herencia, una casa, un trabajo, un reino, la salvación espiritual, etc.) También podía ser una carencia de tipo Cultural, en este caso debes imaginarte que nuestro protagonista desconoce algo esencial para el desarrollo de la historia, como un secreto, un hecho concreto, el nombre del asesino. Hay un conocimiento limitado cuyo descubrimiento hará que la suerte del personaje mejore. Por último este bien limitado podía ser Personal, como cuando uno de los protagonistas no puede tener al otro a causa de un impedimento (está casado, su padre se niega, hay un odio entre familias, etc.)

Tú, como escritor o escritora, debes detectar cuáles son los bienes limitados de tus protagonistas para saber qué tipo de aventuras has de diseñar con el objeto de que puedan obtenerlos.

¿A dónde debes llevarlos?, pues a una nueva situación; la de bienes ilimitados, que sería el estado óptimo para los protagonistas de nuestra novela al final de la misma.

Una vez entendida esta teoría tan simple, podemos subvertirla; el personaje puede comenzar teniendo una situación de bienes ilimitados y un factor cualquiera provocará que retroceda a una situación de bienes limitados. Así, las novelas presentan en ocasiones la caída de una persona o una familia (una quiebra, por ejemplo, detonante habitual de las novelas Regencia). O comienzan con una ruptura.

Me parece interesante esta teoría porque te ayuda a crear argumentos desde la necesidad de los protagonistas.

CLAVE 2. Definir qué intercambian: la “Teoría del don”.


La segunda teoría se centra en aquellos elementos que pueden pasar de uno a otro personaje. No tienen por qué ser materiales, sino culturales, espirituales, emocionales. A estos “elementos” vamos a llamarlos “dones” y se convierten en la moneda de cambio de nuestro entorno.

Si observas a tu alrededor te darás cuenta de que en nuestra sociedad hay un intercambio constante de estos dones cuyo reparto más o menos equitativo origina alianzas, conflictos y relaciones de jerarquía.

Si somos capaces de entender la distribución de estos dones dentro de nuestra novela conseguiremos crear mejores perfiles para nuestros protagonistas.

Pero vamos a ver la aplicación práctica de esta teoría que se introduce con una pregunta. ¿Y si estos dones no se encuentran en las manos legítimas? Aquí tenemos la clave para generar un buen argumento y unos magníficos personajes. El/la/los protagonistas en la novela tendrán como objetivo devolver a su legítimo dueño los dones que le corresponden por derecho. Y de esta manera tan simple ya tenemos trazado la línea de desarrollo de nuestros protagonistas.

Observa que si miramos nuestra novela desde este punto de vista todo encaja: él se encargará de devolverle a ella el don de la confianza. Ella de restaurarle a él el don del amor. Ambos de salvar a su comunidad, o a su empresa, o a su familia, devolviéndoles a la situación correcta (la comunidad está a salvo, la empresa es próspera, la familia es feliz). De esta manera la novela adquiere forma de gesta y aumenta su la acción dentro de la trama. Durante esta travesía el protagonista necesitará la ayuda de los personajes secundarios, y esta restauración de los dones legítimos hará que salve las vicisitudes para lograr consumar su amor. Fíjate que de nuevo se trata de alcanzar una situación de bienes ilimitados.

Esta segunda teoría me parece interesante cuando queramos desarrollar argumentos que necesitan acción. Podemos utilizarla en subgéneros como la fantasía, la SciFi, el paranormal, ya que permite entender muy bien el papel del protagonista en una sociedad a la que quizá no pertenezca. Pero también en subgéneros más estáticos como la novela sentimental o la contemporánea si queremos insuflar acción a alguna de sus tramas.

CLAVE 3. Definir qué aporta: la “Teoría de lo abierto y lo cerrado”.


Cuanto mejor entendamos el comportamiento de un personaje mejor sabremos construirlo. Una forma interesante de entenderlo es meditando sobre lo que éste aportará a su entorno. Puede aportar la solución a un camino (funcionando como guía), el cuidado de su entorno (funcionando como proyector), la solución a un conflicto (funcionando como salvador). Son tantas que a veces nos confunden.

Con esta tercera teoría conseguimos llevar a la mínima expresión lo que aportan los personajes a su entorno, lo que nos facilitará la tarea al diseñarlos.

El enunciado es un poco abstracto, casi religioso. Dice que la apertura simbólica del cuerpo aparece tradicionalmente ligada al pecado y su cierre a la virtud. Es decir, los protagonistas heroicos deben tender a la austeridad. A la austeridad en todo, en el habla, en la comida y en lo sexual; por el contrario, los malvados tienen tendencia a ser lujuriosos, comilones, bebedores, charlatanes y bravucones.

Es curiosa la materialidad de esta teoría pues postula que los héroes ofrecen a la comunidad un gran beneficio a cambio de un gasto de dones mínimo (a cuántos héroes has leído que  al principio de la novela son silenciosos, austeros, huraños) por lo que la sociedad les recompensará rodeándolos al final de un aura de heroísmo o dignidad.

Por lo que respecta a la novela romántica, nos retrata los efectos del amor en el protagonista, ya que antes de caer rendidos por el amor, tienden a ser “malvados” (lujuriosos, infieles, bebedores, glotones). Pero una vez que han conocido a la protagonista (o  han conseguido su amor) se santifican, sólo mantienen relaciones sexuales entre sí y suelen ser austeros en sus costumbres.

Esta tercera teoría es interesante porque explica un comportamiento habitual en la novela romántica.

CLAVE 4. Definir por dónde se mueve: la “Teoría de los espacios anchos y estrechos”.


Parte de los postulados de Levi-Strauss y también es susceptible de ser aplicada a la novela romántica ya que está relacionada con la capacidad del protagonista para moverse por espacios que son difíciles de alcanzar para el resto (por ejemplo el acceso a una gruta, que solo él consigue debido a su habilidad como escalador). Lo vemos cuando nuestro héroe (o heroína) es capaz de atravesar pasadizos, escondrijos, desfiladeros, grietas, puertas cerradas, selvas espesas, etc. que están prohibidos a todos los demás. Esto reafirma su carisma heroico y le aporta mayor valor para el lector y la situación donde lo enclavemos.

Por supuesto, esta penetración en espacios dificultosos también puede tener un carácter sexual. De forma similar, a veces el protagonista tiene también la capacidad de moverse por espacios muy anchos y salir indemne de ellos mientras que su oponente perece: el aire, los desiertos, los mares, el espacio exterior, etc.

En el caso de la novela romántica, los héroes se someten a pruebas de penetración de lo más diversas por el amor de sus parejas: cruzan mares, escalan montañas, se esconden en grietas o se abren paso por la selva, desafían a una multinacional, abandonan su pasado, reniegan de sus privilegios, sacrifican su futuro.

Definir los espacios por los que transitarán nuestros personajes es vital para su diseño, ya que según se desenvuelva en ellos así se mostrará su perfil ante el lector.

CLAVE 5. Definir qué esconden: la “Teoría del secreto”.


Por último hablemos del secreto. Es otro de los nudos argumentales importante en muchas novelas, pues suele ser uno de los motores de la acción (¿y los personajes no son acción?) y porque si el protagonista consigue resolverlo desencadenará el fin de la obra.

Según algunas teorías, la importancia del secreto en las narraciones radica en que su poseedor establece una relación de dominio sobre quienes sufren esa falta del conocimiento. Es decir, el héroe es austero en sus palabras porque así puede administrar mejor sus secretos —sea su identidad secreta, sus poderes, su origen o la fuerza capaz de derrotar al villano— y guardarlos de sus enemigos. Pero si, por el contrario, el secreto ha sido impuesto al héroe por parte del malvado, que se niega a revelarle dónde está la princesa o cómo derrotar al enemigo, entonces aquél deberá ser capaz de destapar estos misterios para llevar a cabo su gesta.

La importancia del secreto puede observarse claramente en la novela romántica, donde los protagonistas encontrarán la solución en el clímax. También los antagonistas tienen secretos que quieren ocultar y que suponen su ruina cuando al final son descubiertos por el protagonista: son infieles a sus esposos, fingen estar enfermos, paralíticos o embarazadas para retener a sus parejas, etc.

Con cualquier de nuestros personajes románticos esta teoría nos va a funcionar bien.

Cinco teorías un poco rebuscadas, pero que nos permitirán trabajar nuestros argumentos con una base más sólida.

10 respuestas a 10… “¿y si…?” que amargan la vida de un escritor ( Y PARTE 2)

Si la semana pasada adelantábamos las cinco primera herramientas sacadas del mundo de la empresa, el marketing, la comunicación y la psicología, ésta vamos con las cinco últimas. Espero que te sean útiles.

¿Y si no estuviera en el camino correcto? ¿Y si mis lectores descubren la trampa antes de tiempo? ¿Y si no soy lo que pienso? ¿Y si mi “prota” no parece creíble? ¿Y si me sobran (o me faltan) personajes?

6. ¿Y SI NO ESTUVIERA EN EL CAMINO CORRECTO?: EL MODELO DE LA ENCRUCIJADA.

La realidad es algo difuso que tenemos que interpretar y que a veces no percibimos claramente. No es única ni medible, sino que depende del punto de vista que tomemos, del momento emocional, de la información que manejemos. ¿Te has preguntado alguna vez si estás haciendo lo correcto como escritor? ¿Si estás dando los pasos adecuados?
Existe una herramienta más que interesante que se utiliza en psicología para contrastar realidades. Se conoce como Modelo de la encrucijada y nos puede ayudar a visualizar quienes somos y qué paso debemos dar a continuación.  Nos ayudará a saber si vamos o no por el camino correcto y nos abrirá diferentes vías a seguir.
Para empezar a aplicarlo tenemos que hacernos una serie de preguntas y ser sinceros con las respuestas. Medítalas tranquilamente y no temas a lo que surja de ellas:
1.       ¿De dónde procedes?
2.       ¿Qué te parece realmente importante?
3.       ¿De qué tienes miedo?
4.       ¿Qué te estorba?
5.       ¿Qué personas son realmente importantes para ti?
Una vez hecha la lista,  observa los caminos que se abren ante ti. Son seis. Imagina, teniendo en cuenta la realidad anterior, que sucederá si recorres cada uno de esos caminos y qué resultados obtendrás:
1.       El camino que siempre has querido recorrer.
2.       El camino soñado.
3.       El camino sensato.
4.       El camino no recorrido.
5.       El camino recorrido.
6.       Un camino ya recorrido.
Hice este trabajo hace unos meses con un amigo escritor que se sentía estancado, desilusionado, sin salidas. Él, al final del proceso, eligió el camino nº 6. ¿Es el correcto? No lo sé, pero salió del estancamiento y ahora lo veo más feliz. Vamos a ver su ejemplo.
De dónde
Lo importante
El miedo
El estorbo
Las personas
Familia media de barrio obrero. Sin estudios universitarios pero dedicado a la escritura desde cuando recuerdo.
Ser feliz y estar bien conmigo mismo. Creo que de ahí parte la armonía de mi entorno y que los que me rodean sean felices.
Básicamente la inseguridad económica. Soy el sostén de mi familia y si algo saliera mal…
El tiempo. O la falta de él. No me permite hacer todo lo que quiero en mi carrera como escritor.
Mi mujer y mis hijas. Por supuesto el resto de mi familia y los amigos, pero sin ellas tres nada funcionaría.
El camino que siempre has querido recorrer
Me dedico a la escritura y mis ingresos provienen de ese medio. Vivo bien, mi familia tiene lo que necesita y tengo seguridad en el futuro.
El camino soñado
Mis novela se venden como rosquillas y cobro enormes adelantos. Vivo viajando a través del mundo, aprendiendo, ganando en experiencia, investigando mis escenarios antes de escribirlos.
El camino sensato
Intento mejorar mi agenda. Hablo con el jefe para conseguir algunas horas libres. Organizo mi casa para encontrar tiempo. Aprovecho ese tiempo para escribir con un plan trazado.
El camino no recorrido
Uno de ellos. No he probado en buscar a un agente literario.
El camino recorrido
Seguir como estoy, huyendo de los riesgos y escribiendo por las noches, cuando todos duermen. Quitándole tiempo al sueño.
Un camino ya recorrido
Cuando nos casamos tenía más tiempo para escribir. Lo hacía por las mañanas, mientras mi mujer dormía. Antes no me costaba trabajo levantarme temprano y es cierto que ganaba al menos una hora al día más para escribir de lo que tengo ahora.

7. ¿Y SI MIS LECTORES DESCUBREN LA TRAMPA ANTES DE TIEMPO?: LA VENTANA DE JOHARI.

Toda novela tiene un misterio que resolver y que se desvela en el clímax. A mí me gusta tratar todas mis novelas como si fueran de misterio. Es una forma de posicionarme ante la escritura que me ayuda a no soltar más información de la que debo para no dejar de interesar al lector. Pero a veces esto falla y las más veces es porque no tenemos muy claro qué tipo de información debe saber quién en cada momento de la obra. Un poco galimatías, ¿no? Pero existe una herramienta llamada La ventana de Johari  que nos permite organizar la información de manera sorprendente y nos ayudará a controlar en cada momento y por cada personaje lo que debe o no saber el lector. Veámoslo con un ejemplo y creo que lo entenderás.
Conocido por el lector
Listar qué sabe el personaje de sí mismo y le gusta revelar a los demás.
(Suele ser demasiada información, por lo que debemos dosificarla)
Listar qué sabe el lector del personaje, pero el personaje no lo sabe de él mismo.
(Nos ayuda a dar pistas al lector que ve cómo el personaje se mueve en terreno pantanoso del que él sabe la solución)
Desconocido por el lector
Lista qué sabe el personaje que no sabe el lector.
(Genera misterio porque no se dice en la novela hasta que interese. Es un recurso habitual para este fin)
Listar qué no saben ni el lector ni el personaje
(Y por lo tato sabe un tercero que se encargará de desvelar cuando necesitemos tensión)
Conocido por el personaje
Desconocido por el personaje
Observa que si manejamos bien esta información cuando estemos diseñando nuestra novela, no corremos el peligro de que se nos escape nada.

8. ¿Y SI NO SOY LO QUE PIENSO?: EL MODELO DE UFFE ELBAK.


Aunque nosotros estemos muy seguros, la imagen que proyectamos puede ser diametralmente distinta a nuestra realidad. Ya se decía en la antigüedad que había que conocerse a uno mismo. ¿Qué mejor camino que ese para tomar decisiones sobre nuestro próximo paso como escritor?

Para trabajar este punto vamos a utilizar un modelo conocido con el nombre de su inventor, Uffe Elbak . Parte del principio de que siempre estamos sujetos a cuatro puntos de vista distintos:

1.       Cómo nos vemos.
2.       Cómo nos gustaría vernos.
3.       Cómo nos ven los demás.
4.       Cómo les gustaría vernos a los demás
Para trabajar este modelo debes hacerte preguntas que sean importantes para ti. Que ayuden a reflejar la realidad sobre la que quieres cuestionarte. Vamos a trabajar un ejemplo con cuatro preguntas sobre cómo es de conocido un escritor ficticio (llamémosle Juan). Observa que cada pregunta la valoro del uno al diez, y después la llevo a un eje para trazar una imagen.

Si Juan  contesta las respuestas con sinceridad tendremos el dibujo de cómo se ve él. Si en cambio responde atendiendo a sus sueños, tendremos la imagen de cómo le gustaría verse. Si preguntamos a sus lectores, aparecerá la imagen de cómo lo ven los demás. Y si preguntamos a estos mismos lectores cómo lo vislumbran en el futuro, veremos cómo les gustaría verlo. 

Esta herramienta es útil porque nos permite poner juntas 4 realidades distintas. Si hay similitud entre ellas significa que nuestra visión de nosotros mismos y la que proyectamos son coherentes. Si hay grandes diferencias tendremos la evidencia de que nos estamos engañando. Por otro lado nos permite trazar el camino a recorrer si queremos perseguir nuestros sueños.


9. ¿Y SI MI PROTA NO PARECE CREÍBLE?: EL MODELO DE SINIUS MILIEU.


En novela romántica y erótica es muy habitual la contraposición de protagonistas provenientes de diferentes clases sociales (pensemos en 50 sombras de Grey).  Pero para que los personajes, dentro de su caracterización, resulten creíbles deben atender a las características propias de su ubicación.

Hay una herramienta estupenda conocida como el Modelo de Sinius Milieu que ayuda a determinar a dónde pertenece nuestro personaje, o a dónde debería pertenecer. Incluso nos ayuda a tener claras qué reglas va a violar para conseguir convertirse en un personaje tridimensional.

Imagina que tu protagonista es de clase media baja, más tradicional que moderno. Pues lo ubicaríamos en la parte baja izquierda del cuadro (Tradicional modesto). Ya sabemos algo más para completar su perfil. Si el transcurrir por el conflicto que le hayamos creado provoca un arco de transformación que le lleva a la zona media derecha de la tabla (Experimentalista), de nuevo tenemos una visión clara de cómo debe ser realmente este personaje al finalizar la novela. Vamos a verlo.



10. ¿Y SI ME SOBRAN (O ME FALTAN) PERSONAJES?: EL MODELO DE HUECO DE MERCADO.


La única razón de la existencia de un personaje es que cumpla una función dentro de nuestra novela. Si no es así tenemos que deshacernos de él, por muy cruel que nos parezca. Este principio (personaje = a la función que desempeña) es inviolable, pero no da respuesta a la cuestión de si son muchos o demasiado pocos los que pueblan las páginas de nuestro manuscrito.

Para descubrirlo vamos a utilizar una herramienta usada en marketing con el fin de descubrir los huecos de mercado para generar nuevos productos y servicios. En el mundo de la empresa se utilizan tres variables concretas (Prestigio, Sensibilización y Rentabilidad), pero nosotros podemos usar las variables que nos inquieten y que queramos testar. Por ejemplo, no tienes claro que en tu nueva novela coral los secundarios estén bien repartidos y diferenciados.  Pues bien, trazaremos tres ejes (por ejemplo uno para los personajes secundarios de apoyo, otro para los de dimensión, y un tercero para los que funcionen como catalizadores). Los vamos a trazar para crear un escenario tridimensional (X, Y, Z). Y vamos a  ubicar cada personaje  de nuestra novela (cada punto negro) en función de cómo se comporta en cada uno de estos tres aspectos. Una vez hecho analizamos el resultado de su proyección en el espacio. Observa que tenemos tres personaje de apoyo con un ligero perfil de dimensión muy similares. Esto nos puede decir que podemos refundir sus funciones en uno solo (círculo azul), y a los otros dos podemos darles funciones de dimensión, ya que apenas tenemos personajes que las desarrollen (círculo rojo).
Espero que este artículo, que he dividido en dos partes debido a su extensión, te sea útil. La semana próxima, más.

10 respuestas a 10… “¿y si…?” que amargan la vida de un escritor (PARTE 1)

¿Y si pudiera encontrar más tiempo para escribir?, ¿y si lo dejo todo y me dedico solo a escribir?, ¿y si pudiera controlar lo que dicen de mí en Internet , ¿y si enviara mi novela a todas las editoriales que publican romántica?, ¿y si mato a mi protagonista a mitad de la novela?, ¿y si no estuviera en el camino correcto?, ¿y si mis lectores descubre la trampa antes de tiempo?, ¿y si no soy lo que parezco?, ¿y si mi prota no parece creíble?, ¿y si me sobran (o me faltan) personajes?


No sé si te ha sucedido a ti, pero la gente que me rodea y me quiere sabe descubrir el momento exacto en que me pongo a trabajar en una novela. “¿A que ya estás enredado en algo nuevo?”, me dicen. Y es que mi cara lo refleja todo. Una mezcla de alegría, pena y fin del mundo. Porque no sé a ti, pero a  mí escribir me produce tanto placer como dolor.
Hablando con otros colegas, amigos y amigas que se dedican a la novela en general o a la narrativa romántica en particular, he recopilado para este artículo 10 ¿Y si…? que nos asaltan y nos amargan a todos. Y he buscado 10 teorías en el mundo de los negocios, de la psicología, del márquetin, que pueden ayudarnos a resolverlos. Allá van, y espero que te sean útiles.

1. ¿Y SI PUDIERA ENCONTRAR MÁS TIEMPO PARA ESCRIBIR?: LA MATRIZ DE EISENHOWER


Creo que estarás de acuerdo conmigo en que el tiempo que dedicamos a escribir (como el tiempo que dedicamos a leer) es tiempo robado. Se lo quitamos a nuestro descanso, a nuestra familia, a nuestros momentos de comida, etc.  y en verdad tiene mucho que ver con nuestra organización de las tareas diarias.  No sé si sabes que uno de los personajes que ha arrastrado fama de ser un eficaz organizador de su tiempo fue el presidente de los Estados Unidos Eisenhower, y a él se debe una útil herramienta que ha tomado su nombre: La matriz de Eisenhower.
¿Qué es y cómo nos puede ayudar? Basada  en el concepto de que raramente lo más urgente es lo más importante,  se trata de una simple tabla donde diferenciamos lo importante de lo urgente. Yo acostumbro a rellenarla cada lunes a primera hora, después de haber listado las tareas de la semana. Te va a sorprender lo eficaz que es y cómo puede ayudarte a encontrar unos minutos de más cada día para dedicarte a escribir.
IMPORTANTE
Importante pero no urgente
Importante y urgente
Debes decidir cuándo lo harás
Escribir una nueva entrada de mi blog (el miércoles)
Debes hacerlo  de inmediato
Llamar al fontanero para solucionar la gotera (ahora mismo)
Ni importante ni urgente
Urgente pero no importante
Hazlo más tarde
Llevar la chaqueta al tinte por si la necesito (ya la llevaré, no me corre prisa. Meterlo en la lista de tareas del próximo lunes)
Delégaselo a alguien
Comprarme unas botas de agua (escribir un email a mi hermana Concha a ver si puede llegarse a la zapatería que hay debajo de su casa)
URGENTE

2. ¿Y SI LO DEJO TODO Y ME DEDICO SOLO A ESCRIBIR?: EL MODELO DE LA GOMA ELÁSTICA


Lo he oído muchas veces. Amigos y amigas que se han planteado tomarse un año de excedencia o directamente dejar de una vez por todas el trabajo que les amarga para dedicarse solamente a escribir. A escribir en serio. Durante ocho horas al día. Todos los días. Difícil decisión, ¿no?, y más como están las cosas. El riesgo es enorme porque nada nos garantiza que así alcancemos el éxito.
Hablando sobre este tema con una buena amiga que ya tiene dos títulos publicados pero a quien la fama no termina de llevar hasta las nueves, se me ocurrió aplicarle este nuevo modelo. Se llama  “La goma elástica” y se utiliza para resolver dilemas. Es tan sencillo como listar qué nos sujeta y qué tira de nosotros.  De esa manera tendrás ante ti toda la información necesaria para tomar una decisión. Después viene lo difícil, claro. Tomarla. Vamos a verlo con el ejemplo que trabajé con esta amiga y espero que te sea útil:
QUÉ TE SUJETA
QUÉ TIRA DE TI
La seguridad en el futuro.
El miedo a quedarme sin dinero.
Que nada me garantiza que así triunfaré.
Lo que diga mi entorno.
Que si fracaso no pueda volver a mi trabajo.
La escritura me hace sentir viva.
No me importaría bajar mi nivel de vida.
Quiero ayudar a los demás con mis libros de autoayuda.
En este momento, con mi vida actual, no soy feliz.
Tengo ahorros, pocos, pero podría estar un año sin trabajar.

3. ¿Y SI PUDIERA CONTROLAR LO QUE DICEN DE MÍ EN INTERNET?: EL MODELO DE LAS OPINIONES


Me temo que no es posible, por suerte la Red es un espacio abierto donde cada uno puede opinar libremente (a veces con bondad y otras con maldad) pero sí puedes gestionarlo. Por eso me parece interesante una herramienta utilizada en Comunicación que tiene por nombre “Modelo de opiniones”.  No consiste tanto en librarnos de las malas opiniones como en saber desarrollar un plan de actuación ante ellas… y también ante las buenas críticas, claro. Para empezar hay que diferenciar consejos de cumplidos. Y diferenciar una crítica de una sugerencia. Una vez que lo tengas  claro puedes sacarle el máximo partido. Valorar los consejos y aplicarlos en futuras obras. Puedes agradecer los cumplidos para mantener el vínculo afectivo con la gente que te lo agradece.  Tienes la posibilidad de evaluar las sugerencias para saber si son buenas o malas, si debes seguirlas o no. Y debes  gestionar las críticas atendiendo a si se basan en algo cierto de lo que tienes que aprender o en la mala fe, y por lo tanto debes ignorar o actuar en consecuencia. En definitiva decidir qué puedes seguir o qué debes ignorar. Veámoslo con un ejemplo:
CONSEJO
CUMPLIDO
He recibido un email de X donde me dice que le encanta mi novela pero que el final se resuelve demasiado deprisa.
(Es cierto. Tenerlo en cuenta para la próxima obra)
En Google Plus, acaban de escribir una nota sobre mi novela que me ha gustado muchísimo.
(No olvidarme agradecérselo cuanto antes)
CRÍTICA
SUGERENCIA
La crítica de mi novela en el blog X no la pone muy bien.
(Separar lo que puede ser cierto de lo que no. Aprovechar lo primero y olvidarme de lo segundo. No voy a replicar porque puede dar la impresión de que me justifico y no es así)
Me ha llegado un mensaje a Facebook de una lectora que cree que mi protagonista femenina ganaría si fuera más atractiva físicamente.
(Es cierto, pero no quiero personajes perfectos. Agradecérselo pero no seguir la sugerencia)

4. ¿Y SI ENVIARA MI NOVELA A TODAS LAS EDITORIALES QUE PUBLICAN ROMÁNTICA?: EL MODELO DE LA CAJA MORFOLÓGICA.


Para el carro. La razón principal por la que una novela es rechazada por una editorial es porque no se ajusta a su línea de edición. Muchas veces creemos que por el simple hecho de publicar novela romántica o histórica nuestra novela va a encajar en una editorial determinada. Nada más lejos de esto. Son muchos los factores que determinan una línea editorial (o sello) y nos toca a cada uno trabajar para descubrirlos ya que suelen ser el secretos (y bien guardados) de su éxito.
Para descubrirlos vamos a usar una herramienta que  utilizan las empresas en el diseño de productos y servicios y que tiene por nombre Caja Morfológica. Consiste en listar en un eje los parámetros que queremos evaluar, y en el otro las configuraciones resultantes. Nosotros vamos a utilizar como parámetros las características más habituales de una línea editorial y como configuración, por ejemplo, algunas editoriales que, con tu permiso, me voy a inventar.  Para hacerlo en serio debes hacer trabajo de campo, en Internet o en la librería, y comprobar cada uno de los parámetros. Una vez hecho analiza dónde encajaría tu novela, o qué deberías hacer con ella para que encajara en uno u otro sello.
Editorial Uno
Libros Dos
Ediciones Tres
Géneros que publica
Romántica
Romántica
Romántica
Nº medio de páginas
250
450
450
¿Publica autores en lengua hispana?
No
Qué temáticas trabaja
Contemporánea
Todos los subgéneros románticos
Fantasía y paranormal
¿Publican a autores noveles?
No
No
¿El perfil de sus personajes se parece al de mi novela?
No
¿El tono de sus publicaciones se parece al de mi novela?
Si
No
Una vez hecho el trabajo me doy cuenta de que mi novela solo encaja en la Editorial Libros Dos, pero que tengo que hacer cambios en el perfil de los personajes y en el tono de la obra para ajustarla perfectamente… ahora tengo que decidir si quiero hacerlo o no.

5. ¿Y SI MATO A MI PROTAGONISTA A MEDIADOS DE LA NOVELA?: EL MODELO DE RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS.


Hay veces que los personajes se salen de madre, toman vida propia y empiezan a hacer lo que les viene en gana.  Y no es que tú, como escritora, debas convertirte en una dictadora, pero debes cuidar que se comporten con coherencia según el plan trazado y que todos sus actos lleven a un fin que sea acorde con la trama que has diseñado.
Para que los personajes sean coherentes podemos aplicar una herramienta que se utiliza tanto en Empresa como en Psicología llamada Modelo de Resolución de Conflictos y  que nos ayuda a saber en todo momento el resultado que tendrá el comportamiento de nuestro personaje. Si te fijas bien, cuando nos enfrentamos a un conflicto (en nuestra vida diaria) solo hay seis formas de afrontarlo: escapar,  luchar, rendirse, eludir responsabilidades, alcanzar un acuerdo, o llegar a un consenso. Nada más.  Según como actúen así saldrán ganando o perdiendo. Nuestros protagonistas o quienes interactúen con ellos. ¿Cómo actuará ante una dificultad?  ¿Dónde lo identificas a él/ella y a su adversario?
COMPORTAMIENTO EMOCIONAL ANTE UN CONFLICTO
Huir
Luchar
Rendirse
Perder-perder
(Cuando un personaje huye del conflicto ambas partes salen perdiendo. No hay resolución)
Ganar-perder
(Cuando un personaje lucha para solventar conflicto tiene muchas posibilidades de ganar ante el otro)
Perder-ganar
(Cuando un personaje se rinde ante la complicación que acarrea solventar un conflicto se coloca en la posición de perder)
COMPORTAMIENTO RACIONAL ANTE UN CONFLICTO
Eludir responsabilidades
Alcanzar un acuerdo
Llegar a un consenso
Perder-perder
(Cuando el personaje elude su responsabilidad ante un conflicto ha perdido, y ha hecho que la otra parte pierda igualmente. Nadie sale ganando)
Ganar-perder / ganar-perder
(Cuando se alcanza un acuerdo ambas partes salen a la vez ganando y perdiendo. Ambas deben ceder algo para ganar algo)
Ganar-ganar
(Cuando dos personajes llegan a un consenso, ambas partes ganan)
Espero que estas cinco primeras herramientas te hayan sido útiles. La semana próxima, las otras cinco.

Nueve pasos para planificar una novela romántica

Me sucede a mí, no sé a ti. A veces tengo clara la historia en mi cabeza, las tramas y las subtramas, pero no sé por dónde empezar. Hay tantas posibilidades, tantos puntos de vista, que siempre temo no dar con el correcto. Este artículo intenta exponer un método de trabajo basado en la planificación de una novela que espero  te sea útil.

Planificar una novela es como hacer un puzle. Antes de ponernos manos a la obra debemos tener las fichas dispuesta sobre el tablero, un café en la mano y la paciencia entrenada. 


Aquí es lo mismo, antes de comenzar debemos tener claros una serie de elementos que, juntos y ordenados, nos permitirán trazar el mapa de nuestra obra. Antes de empezar con los nueve pasos veamos estos elementos uno a uno y seguro que sabrás de qué hablo:

ü  Debemos saber de qué trata nuestro argumento. Para ello sugiero que experimentes con él hasta encontrar el que tenga más impulso.
ü  Debemos localizar la trama principal (la que sustenta la acción) y la trama romántica (la que sustenta la historia de amor). Recuerda que en los subgéneros basados en las relaciones de los personajes ambas pueden estar unidas, ser una sola.
ü  Una vez hecho, estas tramas las debemos haber desmenuzado, diseccionado, ubicando un detonante,  localizando los cambios de rumbo y el clímax, conociendo a grandes rasgos el final.
ü  Por supuesto tendremos que habernos decidido por las tramas secundarias en caso de haberlas. Las habremos descrito aparte, y conoceremos de ellas los mismos puntos de fuerza que de las principales (detonantes, cambios de rumbo, clímax, finales).
ü  Habremos traducido cada trama a un código de impulso para que la novela sea adictiva. Esto es que a cada acción realizada por los personajes debe corresponderle una reacción.
ü  Por supuesto conoceremos a fondo a los personajes de nuestra obra, tanto a los protagonistas y antagonistas, como a los personajes secundarios, o a los ambiente. Los habremos clasificado según sus funciones y eliminado aquellos que no tienen utilidad en la trama.
ü  Conoceremos en qué época se ambienta nuestra obra y durante cuánto tiempo se va a desarrollar (¿un día, una semana, un año, varios, toda una vida?).
ü  Y por último, faltaría más,  nos habremos documentado, y además lo habremos hecho en la justa medida, sin pérdidas de tiempo y energía.
Laborioso, ¿verdad? Todos estos pasos a fondo los cuento en “Tú puedes escribir una novela romántica”. Pero vayamos más allá. Una vez tengamos dispuestos toso estos elementos aún nos faltarán algunas cosas por hacer. Yo las llamo “Necesidades Extraliterarias de escritor”, pero para mí son tan importantes como trazar un buen argumento o conseguir un clímax que deje con la boca abierta. Vamos a verlas:

·         Ten tu espacio propio: Necesitamos un espacio personal donde poder trabajar. Porque como un trabajo debemos entender nuestra afición a la escritura. Por supuesto soy consciente de que no todos y todas tenemos la posibilidad de tener una habitación privada, pero al menos sí un rincón, una mesa o un trozo de mesa que sea solo nuestro, donde nadie toque, donde podamos dejar un montón de libros, de esquemas, de fichas, de papeles, de bolígrafos, de recortes… y que continuarán en el mismo lugar al día siguiente.

·         Introdúcete en el mundo que has creado: ya lo hacía Stendhal. Cuando escribió su maravillosa “La cartuja de Parma”, decía que cada mañana, antes de ponerse a escribir, tenía que leer varios párrafos del Código Civil, para impregnarse de su estilo aséptico y poco florido, ya que eso era lo que perseguía con la obra. Conozco a escritores que durante el proceso narrativo solo admiten a su alrededor referencias de aquello que narran. Si por ejemplo están escribiendo una novela ambientada en 1700, solo leen o novelas de esa época o ambientadas en esa época o ensayos sobre ese siglo. O escuchan música producida en la centuria, etc. Sí, quizá un poco excéntrico, pero funciona. Después de ver “La matanza de Texas”, es difícil encontrar el tono adecuado para escribir una novela Regencia. Después de leer a Mary Jo Putney no tendrás problema, aunque se te puede pegar su estilo. Rodéate del mundo que llenará tu novela antes de empezar.

·         Ten continuidad en el trabajo: durante el proceso de narración debes ser constante, ya que aun teniendo planificada la trama como veremos ahora, puedes perder el tono, o dejar cabos sueltos, o…. eso sucede, y ya lo verás, porque cuando manejas mucha información sutil puede irse tan rápido como ha llegado a tu imaginación, por muchas notas que tomes, por mucho cuidado que tengas. Cuando empieces una novela escribe todos los días, o cinco días a la semana. Hazlo siempre a la misma hora. Termina a la misma hora. Conviértelo en un hábito.

·         Márcate objetivos y proponte cumplirlos: eso hará más fácil tu tarea. Mi objetivo preferido suele ser la extensión. Me parece el más cómodo y fácil de seguir. Si he decidido que mi novela tenga 300 páginas, puedo escribir 3 al día, por lo que en poco más de 100 días de trabajo tendré mi novela terminada (observa que también tendré una fecha de finalización). Si decido escribir 5 páginas al día, tardaré 60, y si soy capaz de narrar 10 por jornada mi obra estará lista en 30 días.

·         No empieces desde el principio a corregir: ¿Y por qué? Porque nunca avanzaremos. Una buena técnica es empezar cada día leyendo y corrigiendo solo lo que se escribiste  el día anterior, para después continuar con la tarea marcada para ese día. Con esto se consigue corregir, recordar (o tomar el hilo) y avanzar. Pero no se debe corregir más en esta primera fase que es la narración de la novela. Cuando terminemos la obra, entonces. Y entonces a fondo y con técnica.

·         No te olvides de descansar: ya verás que cuando te sumerjas en la narración de una novela todas las horas que pases ante el teclado te parecerán pocas. Si has decidido que vas a escribir 3 horas al día, incluye también descansos. Diez minutos cada hora está muy bien. Esto te ayudará a concentrarte, a ser más eficaz y a no perder la perspectiva.

·         Sé consciente del dolor: sí, porque el proceso narrativo es doloroso. Constantemente te saltarán dudas sobre si lo estás haciendo bien, si tu obra no vale nada, si estás yendo por el camino correcto, si te quedas en blanco, si…, sé consciente de que esto le suele pasar a todos y cada uno de los escritores de este planeta, tanto a los vivos como a los difuntos, así que adelante; forma parte de nuestra profesión, es ese plus de peligrosidad que no podemos evitar.

Bien. Ya  tenemos los elementos de nuestro puzle dispuestos sobre la mesa y las “Necesidades Extraliterarias” cubiertas. Ahora planifiquemos nuestra novela en nueve sencillos pasos.


Paso uno

Ahora vamos a imaginarnos nuestra historia al completo, con las dos tramas (principal y romántica) entrelazadas.
¿Cómo lo haremos? Ahora es el momento de redactar el que llamaremos Argumento Base (la unión de ambas tramas). NO ESTAMOS REDACTANDO LA NOVELA, simplemente redactando el argumento. Es como si contáramos un cuento ¿Qué sucede en la obra? Ahora sí podemos ser tan detallistas como queramos, aunque tendremos que seguir una serie de pautas:
·         Lo escribiremos por escenas.
·         No nos olvidaremos de incluir el Detonante, el primer y el segundo cambio de rumbo, el clímax y el final
·         Dejaremos un espacio en blanco entre escena y escena
·         Identificaremos por su nombre cada una de sus partes (por ejemplo “Clímax”).
·         Tendremos cuidado de que cada escena quede completa en un folio, que no se corte al imprimir.


Paso dos

Las tramas secundarias deben funcionar bien por sí solas y ahora es el momento de demostrarlo. En un nuevo documento, debemos desarrollar cada una de las tramas secundarias. Seguiremos los mismos pasos que con el Argumento Base; reseñando cada una de sus partes y dejando espacios entre las escenas. También cuidaremos aquí de no cortarlas al imprimirlas.


Paso tres

Ahora vamos a empezar con el verdadero trabajo de campo, que como verás tiene mucho de manualidades. Lo primero es imprimirlo todo en papel. Nos ocuparán tantos folios como extensos sean los argumentos.

Paso cuatro

Ahora vamos a enumerar cada una de las escenas de la trama. Para ello utilizaremos rotuladores de colores. Vincularemos un color único y bien diferenciado al Argumento Básico, otro a la 1º Trama Secundaria, y otro distinto a la 2ª Trama Secundaria. Por ejemplo, Verde, Rosa, y Azul, en ese orden
Vamos a enumerar cada una de las escenas. Las escenas del Argumento Básico las enumeraremos en un color. Las de las tramas secundarias, también cada una en un color. Veámoslo.

Paso cinco

Ahora vamos a recortar el Argumento Base, escenas por escena, con cuidado de que quede limpio y no amputemos nada que no pertenezca a una escena en concreto.
Después volvemos a montarlo sobre la mesa, respetando la numeración. Recortaremos las tramas secundarias de la misma manera, y también las disponemos sobre la mesa, al lado del Argumento Base.

Paso seis

Y ahora llegamos al punto más delicado. Debemos introducir las tramas secundarias DENTRO del Argumento base. ¿Cómo lo hacemos? Posiblemente ya tengamos una idea, pero la mejor forma es probando ¿Dónde encaja el detonante de la 1ª Trama Secundaria? ¿Dónde el Cambio de Rumbo de la 2ª? Empecemos a probar.

Observa que según avances te surgirán nuevas dudas. Incluso te verás en la necesidad de crear nuevas escenas. ¿Cómo quedaría el detonante de la 2º TS entre las escenas 5 y 6 del Argumento Base? Lo mismo hacemos con la 2ª Trama Secundaria ¿Qué tal queda su cambio de rumbo entre las escenas 13 y 14 del Argumento Base?

Lo normal es que los finales siempre queden agrupados, uno detrás de otro, posiblemente superpuestos, por lo que cuando empecemos a narrar será una sola escena. El final del Argumento Base es normalmente el último. Tras el final puede venir un Epílogo. Se utilizará para aclarar puntos sueltos o para dar paso a una segunda entrega o a una saga.


Paso siete

Leer, combinar, añadir, quitar, leer de nuevo. Sí. Ahora nos toca leer la composición que vemos sobre la mesa. ¿Es lo que esperábamos? ¿Le falta o sobra algo? ¿Quedaría mejor esta escena en otro lugar?


Paso ocho

Cuando hemos quedado satisfechos con el resultado, debemos fijarlo, o lo que es lo mismo, pegarlo. Os recomiendo hacerlo sobre una subcarpeta de cartulina, que se puede después guardar cómodamente y quedarán nuestros recortes protegidos. También podéis usar una cartulina doblada. Usad tantas subcarpetas o cartulinas como sean necesarias, numerándolas en la portada; 1, 2, 3,…

Paso nueve

Ahora sí. Ya tenemos nuestro mapa trazado. Un mapa que seguramente nos haya costado semanas de trabajo y al que hemos llegado usando nuestra brújula interior.

Ahora solo tenemos que narrar siguiendo el camino que nos muestra.


Empecemos, por ejemplo, por el detonante de nuestra novela. Pero observa que al tenerlo completamente trazado podemos comenzar por cualquier punto, cualquier escena.

TRUCO: ahora, tenemos al fin una perspectiva completa de la novela que vamos a escribir, es un buen momento para plantearnos si el detonante que hemos elegido es el más adecuado.

Dos maneras de comenzar una novela romántica

No es un misterio: una novela debe enganchar en las primeras páginas, si no tiene muchas posibilidades de terminar en el estante de los libros olvidados.

Esto no es algo que sabemos solo como lectores, sino que los editores (y sus lectores editoriales) tienen buen cuidado en seleccionar obras con un buen motor de arranque, y más en los géneros llamados comerciales, como es el caso de la novela romántica.

¿Cómo debemos entonces comenzar una novela de este tipo? La respuesta es clara… como queramos. Podemos hacerlo contando la vida de los personajes, describiendo una escena, con una puesta de sol… Pero lo que realmente funciona en el género que tratamos en este blog es empezar de una de estas dos maneras: con una ACCIÓNo con un DIÁLOGO.

Medítalo un instante, o repasa los últimos títulos que hayas leído de este género. Observa que pocos comienzan describiendo las bondades del campo, o la espectacular fachada de un templo romano, o cómo de mansas transcurren las aguas de un río. Lo habitual es que las primeras páginas de una novela romántica sean como la chispa que hace arrancar el motor. Algo sucede, algo se dice y el conflicto que moverá la novela queda expuesto, los personajes comienzan a actuar y el lector absorbe las claves de lo que tiene entre las manos.

Pero… ¿Acción o diálogo indistintamente? En principio daría igual. Una u otro encajarán perfectamente en nuestro proyecto. Pero si observamos la enorme producción de títulos de romántica que salen cada año al mercado nos damos cuenta de que esta elección no es tan arbitraria. Lo habitual es que si se trata de un subgénero de acción (como el suspense romántico, la ciencia ficción, el SEAL, el paranormal, el travel time, la Fantasía, la aventuras…) la novela comience con una acción impactante, comprometida, subyugante, que atrape al lector. En cambio, si se trata de un subgénero de personajes (como el sentimental, el regencia, el chick lit, la contemporánea, la inspiracional…) suele ser común que la obra empiece con un diálogo clave, que exponga la esencia del conflicto y que atrape la atención del lector.

Por lo tanto podemos tener un buen motor de arranque para una novela romántica de acción por medio de una explosión, un asesinato, una pelea, una huida, una persecución, un descubrimiento, un acontecimiento importante, una búsqueda, etc. y sin embargo, si lo que vamos a escribir es una novela de personajes nos puede funcionar bien comenzar la obra con una llamada telefónica, una consulta profesional, una conversación, recibir una noticia mala o buena, una discusión, una declaración de amor, una ruptura, etc.


Estas primeras páginas de nuestra novela, a las que llamaremos DETONANTE, pueden formar parte lineal de la historia que vamos a contar a continuación o no. ¿Cómo es esto? Creo que hay un ejemplo claro que entenderás inmediatamente. En la saga Crepúsculo, Stephanie Meyer comienza cada novela con un detonante muy particular. Introduce la obra con unos pocos párrafos extraídos del desenlace de la novela (clímax). Esto sería un detonante aislado que no forma parte lineal de la obra. Es después de este detonante cuando en verdad comienza la obra, y observa que con solo estos tres o cuatro párrafos el lector ya está en situación; sabe que trata de vampiros, que la protagonistas (está contada en primera persona) se va a enfrentar a la muerte durante el clímax de la obra, y que va a existir una historia emocional con uno de estos seres no muertos. ¿Te das cuenta de cómo funciona a la perfección? El caso contrario sería comenzar nuestra novela con una importante escena de acción o con un diálogo clave que sí formen parte de la novela; en este caso la primera acción de una serie de sucesos que conformarán escenas y capítulos.


DETONANTE AISLADO: Un hecho inconexo y la acción continuará después como si esto no hubiera sucedido: un asesinato, un robo, una explosión, un encuentro fortuito, una escena de la niñez.DETONANTE QUE FORMA PARTE DE LA HISTORIA: Es el comienzo de la historia, pero le hemos dado un carácter importante: ellos se encuentran y todo empieza, a él lo expulsan de la universidad, ella descubre una tumba egipcia y todo se precipita.


En resumidas cuentas, empezar explicando no suele dar resultados atractivos para el lector de novela romántica. Debemos hacerlo actuando. Esta acción o este diálogo, no es otra cosa que un suceso que funciona como un pistoletazo de salida, un detonante para comenzar a contar nuestra historia. Debe suceder algo –ya sea una acción o una conversación-, y desde ese momento la historia queda definida. Ya sabemos cuál va a ser la columna vertebral. El lector ya sabe hacia dónde vamos

El detonantees el primer empujón que pone en marcha la trama. Algo pasa, o alguien toma una decisión. El personaje principal se pone en movimiento. La historia ha comenzado.

¿Qué posibilidades de publicar tiene una nueva autora de novela romántica?

Si atendemos a los rumores que se repiten sobre el sector editorial, la cosa va de mal en peor. Las librerías cada vez venden menos en su cruzada heroica por poner literatura en manos de los lectores; las distribuidoras son incapaces de soportar sus megaestructuras logísticas ante una demanda decreciente; las editoriales tienen serias dificultades para hacer frente a su organización de costes, y los lectores… ¿Qué sucede con los lectores? Según todos los estudios cada vez se lee más, nunca menos. ¿Qué falla entonces en esta ecuación catastrofista? Quizá el hecho de que el sector solo ahora empieza a estar pendiente de los nuevos soportes, los nuevos formatos, las nuevas líneas de distribución, las nuevas formas de promoción… y en este mundo cambiante y en crisis, ¿Qué posibilidades tiene una autora novel, dedicada además a la novela romántica, de ser publicada por una editorial? O vayamos un paso más allá; si ya ha publicado ¿Cómo puede posicionarse mejor de lo que está?

Para eso tenemos que conocer algunos datos (no rumores) del sector editorial, y más concretamente del mercado de la Novela Romántica en España, según el último informe de la Federación de Gremios de Editores de España,que ya comentábamos en el artículo pasado:

1.      La novela romántica es el segundo género de novela más editado por número de títulos, solo detrás de la narrativa contemporánea.
2.      Se edita un 70% más de títulos de romántica que de novela policiaca (quizá la más de moda en este momento), y triplica en número de ejemplares publicados a la Ciencia Ficción y el Terror.
3.      Este género mueve una facturación de más de 42 millones de euros anuales.

A esto hay que sumar la aparición en los últimos tiempos de nuevos sellos y editoriales que van perfilando un mercado rico y variado (aún no comparable, por ejemplo, con el norteamericano), y que augura un futuro que se perfila brillante tanto para los lectores, como para editoriales, autores y puntos de venta.


Pero, ¿cuántas editoriales tenemos en estos momentos publicando romántica en nuestra lengua? Veamos algunas de ellas:


Al menos todas estas editoriales publican romántica en nuestra lengua (hay más, solo he reseñado las más evidentes), y todas tienen necesidad de seguir haciéndolo para subsistir. El mercado de la Novela Romántica en España e Iberoamérica ha sido siempre un mercado de compra de derechos. Esto quiere decir que para que una editorial española o hispanoamericana publique a una autora norteamericana o británica (recordemos que hasta hace poco eran las únicas que publicaban en el género), debe comprar los derechos de edición en castellano a la editorial o agencia literaria que los tenga por contrato. Una vez adquiridos, debe traducir la obra, y después empieza el proceso de edición (corrección, impresión, promoción, distribución, etc.) Esto plantea cuatro peculiaridades básicas:


1.          Una publico creciente. Como hemos visto antes los lectores de novela romántica van en aumento, lo que significa que el nicho de mercado crece y la tarta a repartir entre las editoriales es mayor. También es mayor la competencia, y mayor la exigencia de los lectores, que quieren lecturas nuevas, frescas, y emocionantes.

2.          ¿Cuánto cuesta? Eso obliga a las editoriales a ofrecer cada vez más títulos nuevos. Y recuerda que decíamos que el género se nutre básicamente de escritoras norteamericanas y británicas. Pero la compra de derechos es costosa y solo garantiza su amortización si los derechos que se adquieren son de una autora ya consagrada, ya publicada con éxito en nuestra lengua, o que llega tras haber conseguido una proyección internacional importante.

3.          ¿Hay tantas autoras consagradas? A esto hay que añadirle un problema importante, y es su escasez; pues las autoras consagradas (desde Keyplas hasta Busbee) suelen tener los derechos de sus obras comprometidos para España e Hispanoamérica, por lo que la mayoría de los sellos que ves arriba no tendrán acceso a sus textos.

4.          La técnica prueba /error. Esto está obligando a las editoriales a comprar derechos de autoras en otras lenguas (habitualmente en inglés) que son absolutas desconocidas en nuestros países aunque hayan conseguido algún éxito en sus territorios de origen, con el consiguiente riesgo que supone la inversión… ¿Y si no le gusta al muy fiel público lector de ese antiguo y cuidado sello editorial?


Ya lo ves, cuatro pequeñas razones que, en una economía en crisis, están cambiando la dirección del mercado editorial de novela romántica. Pero ¿Cuál es la solución a esta situación cada vez más apremiante? Muchas editoriales, las más avispadas, ya se han dado cuenta de que se encuentra en la edición de autoras que escriban en castellano, ya que el riesgo editorial es similar al de editar a una autora en otra lengua (autora desconocida), y el riesgo económico infinitamente menor. Pero para eso deben encontrar a autoras en lengua castellana que:


1. Dominen el género y sus peculiaridades (no todo vale, no todo está enclavado bajo el paraguas “Novela romántica”.)2. Dominen la técnica narrativa (sean capaces de escribir una obra dinámica, emocionante y adictiva. Tengan calidad)

Por lo tanto, para las autoras noveles de novela romántica ésta es una oportunidad única que no deben desaprovechar. Para las autoras ya publicadas, ahora es el momento de encontrar un lugar predominante en la nueva narrativa romántica en nuestra lengua.

Tú puedes escribir una novela romántica

Buenos días y gracias por pasarte por aquí. Hoy lanzamos la obra “TÚ PUEDES ESCRIBIR UNA NOVELA ROMÁNTICA”. A partir de este mismo instante ya puedes adquirirla en www.amazon.es:

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«Tú puedes escribir una novela romántica»es un manual imprescindible tanto para quienes desean iniciarse en la escritura de novela romántica como para autoras ya consagradas. Un manual con esquemas detallados, con gráficos, imágenes, ejemplos, lecturas y ejercicios que te ayudarán a comprender cada capítulo para que al final de cada uno de ellos tu novela se convierta en una realidad.


Un manual que te acompañará, a través de una metodología ampliamente testada hasta escribir una novela romántica de éxito. Así es, porque el objeto de este libro no es otro que, al terminarlo, tengas redactado el esqueleto completo y perfecto de una novela romántica que funcione y que tenga posibilidades claras de ser publicada. Sí, una novela perfecta. Y así lo atestiguan muchas alumnas que durante años han usado este método.

«Tú puedes escribir una novela romántica»recopila, amplía, actualiza y ordena los conocimientos teóricos y prácticos que durante años se han impartido en las aulas de escritura de La Máquina China. Es una guía práctica, repleta de ejemplos claros, de lecturas y ejercicios que te ayudarán a construir la novela que ronda por tu cabeza, o a descubrir qué es aquello que no encaja entre las que descansan en un cajón de tu escritorio. Digo que es un método testado porque muchos años de práctica así lo corroboran ya que por estos cursos han pasado algunas de las voces más importantes de la narrativa romántica en español del momento. Con este manual he querido crear una herramienta que te sea útil a la hora de escribir. Que te garantice que la novela que sale de tu pluma tenga la estructura y el argumento perfectos, que sus personajes sean sólidos y atractivos, y que, por supuesto, les vaya a interesar a los editores.
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Entre sus páginas encontrarás un itinerario paso a paso para construir tu novela. Empezaremos con el argumento, descubriendo qué aspectos debemos tener en cuenta para encontrar ideas frescas que se conviertan en un sólido mapa sobre el que escribir nuestra historia. Hablaremos de los subgéneros y sus posibilidades como motor de cambio. Continuaremos con la estructura, con una técnica infalible que crea novelas sólidas y adictivas. Trabajaremos a fondo las tramas secundarias, y también los personajes ya que estos son la acción. No olvidaremos el tiempo y el espacio dentro de la narración. El espacio debe funcionar para que la novela funcione y tiene sus características y sus reglas, que debemos dominar. El tiempo también es un elemento maleable que nos dará dimensión a la obra y que es indisoluble de ella. Repasaremos en profundidad las técnicas de documentación, hablaremos de los elementos narrativos, y por supuesto de cómo planificar la novela, cómo disponer cada una de sus partes, como organizarla. Veremos con detalle los elementos de un buen final. Continuaremos con una de los aspectos más importantes a los que debes enfrentarte como escritora: corregir. Para terminar nuestro manual, entraremos de lleno en cómo trasladar nuestro preciado manuscrito a manos de un lector. Iremos desde lo habitual a lo no tanto, encontrando fórmulas que existen y funcionan bien. Hablaremos de líneas editoriales, de agentes literarios, de cómo enviar un manuscrito a un editor, de autopublicación. Todas las claves y técnicas para seducir a un editor o para que nuestra novela llegue pronto a manos de los lectores.

Por último, un secreto. Antes de decidirme a publicar este manual debo confesarte que me asaltó la duda. Llevo años formando, editando, estudiando y organizando eventos relacionados con la novela romántica… pero nunca había escrito una. Sí, había escrito y publicado novelas, pero ninguna de ellas podría enclavarse dentro de este género. Quizá era porque conocía tan a fondo el género romántico que temía descubrir cada uno de mis fallos desde la primera página. Sí, a pesar de que la metodología de trabajo que aquí se presenta estaba más que probada por el gran número de autoras que han publicado una vez que lo han seguido, me parecía inadecuado no testarlo en mí mismo. Me parecía fuera de lugar escribir un manual como éste sin antes haber probado el método en mis propias carnes. Así que seguí cada uno de los pasos que tú vas a seguir. Los mismos. Al final salió una estupenda novela que titulé “Siete razones para no enamorarse” (también encontrarás aquí herramientas para lograr un buen título). Me resultó fresca, entretenida y muy centrada en el género. Así que, siguiendo el camino marcado en el último capítulo de este manual, la envíe a una editorial, a Harlequin Ibérica. Y al día de hoy forma parte de su catálogo y la puedes descargar AQUÍ.


Muchas gracias por haber asistido a esta presentación. Cualquier duda que tengas no dejes de y trasladármela a través de mi blog http://docerazones.blogspot.com. Por último un regalo en agradecimiento por tu interés: en este Linkpuedes descargar las primeras páginas del manual. Gracias y hasta siempre.

La ecuación del éxito en la novela romántica

Supongo que llegué a la novela romántica de manera similar a la tuya. Un día en casa no había que leer y sobre la mesa descansaba una novela de pastas edulcoradas y título excesivo. ¿Qué me impulsó a cogerla? Quizá el aburrimiento de una ociosa tarde veraniega o la curiosidad por ver qué leían mis padres. El caso es que una vez devorada se produjo la magia. Ya estaba enganchado. Permíteme decir que ya era adicto. Que pertenecía a un club donde queremos entendernos.

La última de Anna Casanovas

No hay duda de que la novela romántica es un género literario de éxito. Prueba de ello son algunos de los datos que nos aporta la Federación de Gremios de Editores de EspañaLa novela romántica es el segundo género de novela más editado por número de títulos, solo detrás de la narrativa contemporánea. Se edita un 70% más de títulos de romántica que de novela policíaca (tan de moda), y triplica a la Ciencia Ficción y al Terror. Y mueve una facturación de más de 42 millones de euros anuales.
Pero la realidad no solo está descrita por datos estadísticos, sino por hechos difícilmente medibles pero muy representativos. ¿Cómo medir el éxito de la novela romántica hoy en día? Quizá la forma más intuitiva de hacerlo sea a través de los imputs que nos aportan las páginas especializadas en Internet y que vehiculan cada mes a decenas de miles (creo que a cientos de miles, pero no me atrevo a afirmarlo) de seguidores y seguidoras del género; en los foros literarios donde se suceden los comentarios, sugerencias, críticas; en los encuentros como los de Sevilla, Tarifa, Madrid, A Coruña; en las revistas especializadas como Románticas Magazzine, que recogen y acercan al público lector todo aquello que es necesario saber. En las mesas de novedades de las librerías. Allí es de verdad donde podemos constatar el éxito de este género y sorprendernos por la cantidad de seguidores que consigue movilizar.

Y mi pregunta es… ¿Qué provoca que todos nosotros, que tú y yo, lectores y lectoras, experimentados o no tanto, sintamos esta pasión por el género romántico? Es una cuestión que me obsesiona desde hace años porque es bastante ajena a los modismos editoriales. No tiene que ver con detectives suecos ni con catedrales oceánicas. Éste es un género amplio, difuso, de difícil circunvalación, que parece tener un nexo común que nos aglutina.

Pero vamos más allá. Posiblemente tú y yo tengamos poco en común, distintos gustos, muy diferente aspecto. ¿Rubia o moreno?, aficiones opuestas, ¿mascota?, la montaña o la playa, ¿con o sin azúcar?… entonces… ¿Cuál es la fórmula mágica que permite a personalidades tan diversas encontrarse en un mismo punto y apasionarse por él?

El éxito de Isabel Keats

En un primer momento pensé que se trataba del AMOR. Indudablemente todos queremos amar y ser amados por otros, por lo que una obra que trate de ello es posible que nos guste a la mayoría. Pero rápidamente deseché la idea. No se trataba solo de eso. Simplemente repasé al azar las últimas obras que había leído y descubrí que la inmensa mayoría de ellas contenían una historia de amor. Desde la exquisita “La mujer justa” de Sandor Marai, a la maravillosa “Nada es crucial”, de Pablo Gutierrez. Desde la delicadeza de “Palabras de invierno”de Ann Beatle, al erótico “El Satiricón” de Petronio. Disculpadme esta pedantería , pero es la única forma que se me ocurre de ejemplarizar que novelas muy alejadas unas de otras en el tiempo y el estilo se hilvanan desde siempre en torno a la relación amorosa. Sin embargo ninguna de estas (que te aseguro hablan del amor de una manera arrebatadora) son lo que nosotros consideraríamos “Novelas románticas”.

Tardé tiempo en darme cuenta de que la clave podría estar en la estructura. Esta estructura implica una fórmula evidente pero a la vez sutil que siempre se repite. Era una coincidencia milagrosa. Era una ecuación tan compleja como inocente. Ese parecía ser el eslabón perdido, el punto común que aunaba subgéneros diversos, historias dispares, pero que tanto tú como yo somos capaces de reconocer como una novela romántica actual.

Encuentro, conflicto y positividad 

Poco más o menos que estas tres palabras. Dos entes se encuentran, surge un conflicto, y se resuelve de forma positiva. Así de sencillo y de complejo a la vez es la estructura base de lo que nosotros identificamos como novela romántica. La mayoría cumple esta sencilla regla. Se repite a veces en otros géneros ajenos al romanticismo, pero no de una manera tan evidente, tan clara como para marcar la totalidad de la obra. Por eso indicaba antes que es difícil definir dónde están los límites.

Déjame que repasemos esta ecuación en profundidad, que meditemos juntos sobre ella, y saquemos conclusiones.

EL ENCUENTRO: no me gusta decir aquí “personajes”. Creo que es más correcto en el ámbito de este artículo decir que dos entes se encuentran (¿personas, fantasmas, duendes, abominaciones demoníacas, etc?) Así comienza toda novela romántica. Un planteamiento donde dos entes tienen constancia el uno del otro. Es como un milagro. El universo se confabula para que dos entidades se acerquen.  Algo tan sencillo puede convertirse (y debe) en algo complejo. ¿Cómo se encuentran? A veces en el primer párrafo el autor ya nos lo muestra: en un paseo, durante un baile, en el trabajo, en la escena de un crimen. Otras veces conocemos a uno pero solo oímos hablar del otro, que irá perfilando su apariencia y carácter a través de rumores hasta verlo al fin en el segundo o en el quinto capítulo, o incluso a mitad de la obra. Y otras más estos dos protagonistas transitan la novela en paralelo y desgranando sus propias historias, descubriendo su amor solo en el clímax, al final de la obra.

Ya ves, mil fórmulas que tienen por objeto hacer que dos entidades tomen conciencia la una de la otra y se enamoren. Antes o después. Esa es parte de la esencia de este género.

Pongamos un ejemplo: un hombre y una mujer. ¿Época? Finales del siglo XIX. ¿Edad? Jóvenes, no más de veinte años. ¿Aspecto? El que prefieras. ¿Dónde se conocen? A orillas del mar, pues aún es verano. Mientras él observa las aguas que le reclaman y ella intenta escapar de un peligro incierto.

EL CONFLICTO: entre estos dos entes debe existir un conflicto amoroso. Este conflicto es tan importante que debe ser la base de la novela. El autor debe preguntarse, incluso antes de decidir de qué trata la obra… ¿Por qué mis personajes no pueden realizar su amor? La respuesta a esta pregunta es el motor que moverá la obra y toda ella se diseñará en torno a éste. Cuanto más difícil de contestar sea esta pregunta más efectivo será el conflicto. Más interés despertaremos en el lector. En cambio, cuanto más evidente sea la respuesta, más tendremos que trabajar la arquitectura de la novela para que el lector no la deseche por fácil, por recordarle a otros argumentos ya leídos, por aburrida.

El conflicto es, por tanto, la cuestión imprescindible que toda novela debe resolver. ¿Y cómo debe ser en la novela romántica? Evidentemente debe ser un conflicto amoroso. Ya tenemos la segunda clave: nuestros personajes deben toparse con algún motivo por el que su amor no podrá realizarse y este motivo debe se amoroso. A este conflicto lo ayudaremos, posiblemente, con otros más que nos permitirán potenciarlo. Conflictos extra-amorosos que estarán vinculados a otras tramas de la novela, pero en ningún momento debemos perder de vista que el conflicto primigenio es el camino a seguir.

Continuemos con nuestro ejemplo. Busquemos un conflicto entre nuestros personajes que despierte interés en el lector. Se me ocurre que pueden descubrir en algún momento del comienzo que son hermanos. ¿Es un buen conflicto? No mucho pero como ejemplo nos servirá.

Observa que este conflicto acaba de impedir que su amor se realice por lo que cumplirá su función. La novela deambulará a partir de este punto alrededor de ese conflicto, intentando resolverlo junto al lector. Exponiendo los problemas que tamaño inconveniente va a producir en nuestros protagonistas. Demos un paso más ahora hacia la resolución.

EL FINAL: en la novela romántica el final es positivo. ¿Significa esto un final feliz? No necesariamente. Aunque lo habitual es un final donde los personajes terminan realizando su amor, una lectura profunda de este género nos dice que, ni mucho menos sucede siempre así. Lo que sí ocurre la mayoría de las veces es que el lector termina de leer la obra con una sensación agradable. Aunque los protagonistas no terminen juntos. Diríamos que “con una sonrisa en los labios”. Sí, incluso en los subgéneros más oscuros como el paranormal.

Por lo tanto el final positivo es más la proyección de la resolución de la novela en el lector, que realmente lo que les suceda a los personajes.

Este final positivo debe dar respuesta cierta a la cuestión planteada en el conflicto y debe actuar en dos frentes:
  1. Por un lado debe resolver el problema planteado.
  2. Por otro debe hacerlo de manera sorpresiva o inesperada para el lector.

Veámoslo con nuestro ejemplo: digamos que la razón por la que nuestros personajes pueden al final consumar su amor es … porque se enteran que uno de ellos era adoptado. Analicemos este final. Cumple perfectamente la primera de las dos condiciones pues soluciona satisfactoriamente el conflicto. Sin embargo no cumple ni de lejos la segunda (ser sorpresivo). Este final sería predecible por lo que le lector quedaría defraudado.

¿Ves qué fácil y a la vez qué complicado? Esta es la labor de un autor; encontrar argumentos originales, personajes controvertidos, crear conflictos irresolubles aparentemente y … solucionarlos de manera inesperada y satisfactoria.

Esta es la fórmula del éxito. El gran milagro de la novela romántica. Su enorme hallazgo. Y también su gran inconveniente. ¿Por qué un inconveniente? Porque en una estructura tan constreñida debemos trabajar siempre hacia la originalidad pero respetando el marco que nos proporciona esta ecuación. Eso es difícil y a la vez apasionante por lo que debemos contra con otros elementos que nos ayuden.

Publicado en en el número 14 de la revista Romantica`s Magazzine