POR QUÉ HE AUTOPUBLICADO «BAJO EL PUENTE DE LOS VIENTOS», POR J. DE LA ROSA.


Bajo el Puente de los Vientos
podría haber salido a finales de este año con Titania o el próximo año con Harper Collins. Con ambas editoriales, a las que admiro por su buen hacer, podría haber tenido una excelente cobertura: buena distribución, mesa de novedades, prensa, eventos, seguimiento.

Decidí no aceptar ninguna de estas dos buenas ofertas porque es la única manera de sentirme moralmente libre para hacer o no hacer nada.

Explicaba hace unas semanas por qué dejé de escribir en 2016 y también por qué a partir de ahora es lo único que pretendo hacer. Decía que ignoraba si saliendo del circuito habitual seguiría teniendo el apoyo, no tanto de mis lectores habituales como de otros nuevos. Y mi conclusión es que este riesgo debo asumirlo en solitario.

También lo hago porque soy y seré un defensor de este sistema, que permite al escritor ser dueño de cada uno de los procesos que llevan una novela a tus manos. Creo firmemente que un autor debe transitar hoy en día por ambos caminos; publicar y autipublicar. Eso es todo. No hay más. Así de fácil.

El resultado de esta reflexión es la autopublicación de Bajo el Puente de los Vientos, que se desarrolla durante la Revolución Francesa, un hecho histórico que me ha fascinado desde que recuerdo.
Siempre me ha parecido digna de atención la capacidad de una sociedad para cambiar el orden establecido en busca de la justicia social, a pesar del precio a pagar. También me seduce la fragilidad de un concepto fantasma que aún hoy veneramos, como es la seguridad, cuando la realidad nos dice que es posible perderlo todo con un golpe de viento. Pero sobre todo me atrae de este acontecimiento histórico la posibilidad de convertirse en unidad de medida del alma humana: Ante situaciones extremas se descubre la verdadera naturaleza de personas y pueblos. Salen a la luz los egoísmos, las mezquindades, pero también el heroísmo y la nobleza, el desinterés de entregarnos por los que amamos y por lo que creemos justo. Eso es lo que he querido contar en Bajo el Puente de los Vientos
Mi principal fuente de inspiración han sido las Memorias de aquellos que vivieron estos años de cambio y revolución. Madame Campan ha marcado el tono, y Lucy Dillon el cuerpo de la historia. Alguna de las anécdotas que vas a leer las cuentan estas dos mujeres en sus manuscritos biográficos, pues fueron testigos de los acontecimientos que sufrieron en sus propias carnes. ¿Cuáles? Las más increíbles. Las que parecen haber brotado de la pluma imaginativa del autor, mostrando una vez más que la realidad siempre supera a la ficción.
Por último, he querido escribir esta novela precisamente ahora (aunque su germen lleva en mi cabeza algunos años), porque los tiempos en que vivió Isabel de Velasco (la protagonista española atrapada en Francia durante la Revolución) y los que vivimos nosotros mismos parecen asemejarse: el descontento de la población, la incapacidad de los mandatarios por solucionarlo, y la existencia de un grupo social, emergente e ilustrado, que quiere cambiar el orden de las cosas.
Espero, ansío que esta historia te guste tanto como a mí escribirla.

MIS PAPAS CON CARNE, POR J. DE LA ROSA

“No hay nada como las papas con carne” (León Tolstói)

 
Como ya habrás adivinado, el escritor ruso nunca habló de las papas con carne. A lo más que se acercó fue a un buen plato de Shchi, la versión eslava de nuestro guiso. Pero estoy convencido de que si alguna vez las hubiera probado, las habría incluido en alguna de sus novelas.
Laspapas con carne son el principio y el fin de muchas cosas, por ejemplo de un almuerzo. Pero también miden la calidad culinaria de un cocinero.
Hoy voy a compartir con vosotros mi receta, ancestralmente pasada de padres a hijos en mi familia desde el más remoto principio de los tiempos (esto, en general, es posible que tampoco sea rigurosamente cierto). Allá voy.

 

INGREDIENTES

  • 1/2 kilo de carne de ternera magra.
  • 1/2 kilo de patatas.
  • 2 tomates.
  • 1 cebolla mediana.
  • 1 hoja de laurel.
  • 3 dientes de ajo.
  • 2 zanahorias medianas.
  • 2 ñoras
  • 1/4 de alcauciles (alcachofas) pelados y en cuartos.
  • 100gr de habas verdes.
  • 1 copa de vino tinto.
  • 200ml de agua.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Pimienta en grano.
  • Sal.

VAMOS AL LÍO.

 

En un olla sofreír con un buen aceite de oliva los ajos con una hoja de laurel, pimienta negra (esto lo aprendí en la India donde las especias se fríen al principio) y un par de ñoras a las que hemos hidratado durante dos horas sumergidas en agua. Yo no les saco la carne porque voy a molerlo todo, pero si es tu gusto puedes hacerlo. También puedes pulverizarlas y usarlas a modo de pimentón. ¿Ves qué de posibilidades?

 

 
 
Cuando esté empezando a dorar, añadir la cebolla.
 

Ponemos el pimiento.
 
 
Y el tomate recién triturado (nunca, jamás, never, de bote). Recuerda el viejo truco: estará frito cuando aparezca de nuevo el aceite.
 

Desgrasamos con un chorreón de vino tinto.
 


Cuando el sofrito esté en su punto lo molemos todo. Yo lo trituro hasta hacerlo casi una crema.
 
 
Se vierte de nuevo en la olla y se termina de hacer a fuego lento con un chorreón de aceite de oliva. Un buen amigo dice que esto no tiene base científica, pero en mi familia se ha hecho así durante generaciones (es posible que esté exagerando), así que algo milenario (aquí también es posible que me exceda) no soy yo quién para cambiarlo.
 
 
Añadimos la carne de ternera y dejamos cocinar a fuego lento. .
 

Echamos el agua.Cerramos la olla a presión (sí, habría que hacerlo en la cazuela de la abuela, pero yo no tengo más paciencia), y lo dejamos 20 minutos.
 

La abrimos y añadimos las verduras: patatas, zanahorias, alcachofas, habas verdes. Cerramos de nuevo la olla y dejamos hacer otros 7 minutos.
 
 

 

Servimos con mucho cuidado y ¡¡que aproveches!!

 

 

POR QUÉ DEJÉ DE ESCRIBIR, POR J. DE LA ROSA

Me llamo J. de la Rosa y soy escritor. En septiembre de 2016 dejé de escribir, de actualizar mis Redes Sociales, mi blog, de contestar e-mails y de acudir a eventos. Quiero contarte por qué y por eso me desnudo ante mis lectores.



Cuando tenía 11 años me enamoré de mi compañera de pupitre. Introvertido y circunspecto no sabía cómo actuar, así que me declaré con un poema. El resultado fue un calamitoso desastre. El poema era un ripio espantoso con rima consonante terminada en –ado que la dejó con la impresión de que aquel vecino de banca estaba como una cabra. Muchos años después quiero ser iluso y pensar que aquella experiencia humillante me enseñó tres cosas:
  1. Que para ligar es mejor dejarse de tonterías.
  2. Que a pesar de no haber conseguido lo que quería y de haberme convertido en el hazmerreír de mi clase había hecho exactamente lo que pensaba, sin importarme las consecuencias, y eso me gustaba.
  3. Que la escritura sería de ahí en adelante mi manera de enfrentarme al mundo, para bien o para mal.
En septiembre del año pasado, coincidiendo con el lanzamiento de mi última novela (Todas lasestrellas son para ti), decidí que había llegado el momento de dejar de escribir.

Públicamente lo disfracé bajo el epítome “Me he tomado un año sabático”. Había demasiadas cosas que explicar, tantas que incluso yo no entendía y tampoco sabía cómo hacerlo. Pero lo que de verdad sucedía era que había tomado la decisión firme de que mi carrera como escritor había llegado a su fin.

Me he dado cuenta de que hasta el día de hoy no he tenido claro qué es ser escritor ya que puede significar muchas cosas. De alguna manera me había convencido a mí mismo de que esta profesión necesita una serie de acciones imprescindibles. Acciones paralelas a la mera palabra que ocupan una parte importante del desempeño profesional. He puesto el corazón en cada una de ellas, a pesar de mirarlas con una ceja levantada:
  • Por ejemplo, es de gran valor tener una visión práctica de las Redes Sociales, localizando a los prescriptores, interactuando estratégicamente, movilizando a los lectores.
  • Hay que evitar ser perezoso nadando en una sola Red. Utiliza Facebook, Twitter, Instagram, YouTube, Pinterest. Allí están nuestros lectores y allí debemos estar nosotros.
  • Hay que ser precisos e interactuar. No dejar jamás comentarios sin valorar, emails sin responder ni likes sin pulsar. En todas tus Redes Sociales. Cuidadosamente. Todos los días.
  • Es conveniente generar contenidos de valor, o ser gracioso, o ser intrépido, porque aportar conocimiento a los demás y provocar favorece tu lectura. A eso ayuda el saber poner nombres llamativos a tus post, vincular a los superfans, llamar a la acción.
  • Importa la visibilidad física, por lo que no hay que desestimar las invitaciones a eventos, a encuentros, a presentaciones, a firmas, aunque no tengas algo realmente importante que decir.
  • Es adecuado tener un conocimiento detallado de tu público objetivo, aquel al que te diriges y para el que escribes: su edad, su ubicación, su nivel económico y cultural, conocer qué le gusta hacer, cuáles son sus aficiones, etc.
  • Es aconsejable mantener un blog temático donde tratar todos aquellos temas que te aporten solidez como escritor.
  • Favorece hacer NetWorking con grupos organizados, con otros autores, con la gente del sector, cuanto más mejor, ya que estar bien conectado puede ser sinónimo de encontrar más lectores y editores que disfruten de tu obra.
  • Es muy recomendable hacer Guest-posting actuando como invitado en blogs de tu cuerda. Amplía de forma exponencial el público al que te diriges. Consigues que más gente te conozca, que más lectores en potencia te descubran.
  • Siempre respetando la normativa en curso favorece enormemente hacer e-mail marketing. El email de un lector es un tesoro porque así puedes mantenerlo al tanto de tus novedades, de tus lanzamientos, de por dónde respiras.
  • Este esfuerzo hay que maximizarlo, así que importa dominar el posicionamiento SEO. Saber quiénes entran en tus redes, en tu blog, de dónde son, qué leen, a qué se dedican, en qué subgrupos, nichos, podemos clasificarlos.
  • Es recomendable generar una marca personal. Que nadie dude de quién eres, qué haces, cuál es tu obra. ¿Es que acaso los grandes escritores no la han confeccionado de manera consciente o inconsciente?
  • Y hay que escribir
Como la mayoría escribo robando: Robo tiempo a mi familia, tiempo a mi trabajo, tiempo a mis amigos, a mis vacaciones, a mi descanso, a mis comidas. Busco huecos imposibles donde poder seguir con mi deseo de ser escritor, que lo devora todo.


En septiembre de 2016 descubrí que, aparte de las relaciones personales con lectores a los que quiero de verdad, lo único que me hacía feliz de la lista anterior era el último punto, y sin embargo dedicaba mi escaso tiempo robado a todo lo demás. 



Llevo meses meditándolo, y he llegado a las siguientes conclusiones:
  • Quiero que las Redes Sociales sean el lugar de encuentro natural con mis buenos lectores y con amigos. Sin obligaciones, sin horarios, nada práctico. Nada más.
  • Jamás he conseguido saber cómo funciona Twitter, ni me parece que mi vida tenga nada interesante que compartir por Instagran o Pinterest, a menos que subir la tostada diaria con aceite y jamón le interese a alguien. Y odio grabarme en video. Con Facebook me sobra y me basta. Me gusta esa Red aunque sea anticuada, lo reconozco. Me gusta hablar y saludar, saber de la gente que quiero y aprecio con el paso de los años.
  • Si no sé dónde dejo las llaves y he de hacerle una foto al coche cuando lo dejo en el aparcamiento para encontrarlo a la vuelta… ¿Cómo voy a poder llevar un cuidadoso seguimiento de quién interactúa conmigo? No quiero ser políticamente correcto, tampoco adoptar la pose de incorrecto. Soy un desastre y es posible que haya que aceptarme así.
  • Quiero hablar en mi blog de cosas banales: de mi marca de clínex favorita, de si he batido mi récord corriendo, de las papas con carne que me he comido… sí, también de mis libros, del universo…. Pero sin dejar de hablar de clínex y papas con carne. Ansío artículos con títulos tan llamativos como “Mis papas con carne”. Ese es el valor que puedo aportar.
  • He conocido a muchas de las personas que más quiero y admiro gracias a los libros. De eso no me arrepiento en absoluto, solo puedo dar las gracias. Sin embargo soy tímido y hogareño. Sueño con el fin de semana en chanclas donde quedarme en casa, ver series y leer. No me gusta exponerme al público. No quiero ir a eventos, ni a firmas ni a presentaciones. Tengo pocas cosas interesantes que contar que no estén escritas en mis novelas. Soy ermitaño y quiero seguir siéndolo.
  • Lo que de verdad me importa es que mis lectores me han regalado la oportunidad de leerme. De donde sean, como sean, lo que les guste… me da igual. Al día de hoy me considero tan afortunado de haber podido encontrar grandes amigos entre personas que hemos contactado a través de la pasión por los libros que… ¿qué más puedo pedir? Hombre, mujer, estudiante, jubilado, gay, hetero, del norte, del sur, médico, obrero, independentista, nacional, pensionista, folklórico, postmoderna, de Bogotá o Bilbao… ¿qué importa?
  • Nunca he sido hombre de marcas, de hecho compro marcas blancas y si algo me gusta y tiene una gran pegatina la descoso con cuidado. Mi marca personal también la descosí hace tiempo.
  • Y hay que escribir.
Te estarás preguntando quién me había obligado a hacer todas esas cosas de las que ahora reniego. La respuesta te va a sorprender. NADIE. Miento, quizá mi vanidad. Cuanto más aprendía, cuanto más estudiaba, cuanto más me creía un escritor, más seguro estaba de que ese era el camino. Manuales, blogs, conversaciones con colegas. Mi ignorancia. De pronto descubrí que había dejado de ser aquello por lo que había luchado toda mi vida, aquello que aprendí tras soportar las burlas por un poema ripioso leído en voz baja a una enamorada: un escritor.

Había dejado de serlo para convertirme en algo que no identificaba, y que un amigo se atrevió a definir como e-Scritor

En septiembre de 2016 decidí que no quería hacer nada de esa larga lista que no fuera el último punto. Me hacía infeliz. Me daba igual pasar de vender unos pocos y honrosos miles de libros a unas escasas docenas, me daba igual estar en las mesas de novedades que en las estantería más recóndita. SOLO quería escribir.
¿Y el precio a pagar? Lo ignoro. No me importa el precio a pagar… mejor dicho, estoy dispuesto a afrontarlo. Eso te lo contaré dentro de una semana y espero que te gusteHay que ser consecuente con lo que uno quiere. Quiero ser un ermitaño literario. Mi blog es mi casa y aquí (y en Facebook) me encontrarás. Un beso enorme.

Escribe tu primera novela romántica siguiendo el método John Braine

El señor Braine pasará a la historia por ser el autor de “Un lugar en la cumbre” (1957). Esta extraordinaria novela fue rechazada por cuatro editores antes de ser publicada, cosechó un éxito casi instantáneo, y lo integró por derecho propio en el movimiento literario de los «Angry Young Men», al que también pertenecían autores de la talla de Kingsley Amis, Philip Larkin, Keith Waterhouse o Allan Sillitoe. Nacido en Bingley (Reino Unido), y fallecido en Londres en 1986, es un autor que recomiendo desde aquí, sobre todo en las excelentes ediciones de Impedimenta (1)

Pero lo que me trae a escribir este artículo no es su obra de ficción, sino el manual publicado en 1975 y titulado “Writing a novel”. En él, Brain expone una teoría muy útil para aquellos que piensan en escribir su primera novela

¿Que han pasado 40 años? Qué más da si los consejos son acertados.


Son diez pasos sencillos (2) que te ayudarán a fraguar tu obra y huir de los bloqueos.

Tomo la voz del señor Braine, vamos allá.

1. Una vez que tenemos un argumento básico o idea, debemos escribir una sinopsis de no más de 500 palabras. Si no estás dispuesto a hacerlo siéntate a escribir directamente tu primer borrador (una idea muy afín a los escritores brújula).  Siempre es útil tener a mano una lista de nombres adecuados para los personajes, al objeto de que el flujo de palabras no se vea entorpecido mientras consultas una lista de nombres posibles, pero sin detenerte demasiado en perfilar los personajes porque ellos se revelaran por si mismos con sus actos.

2. Escribe este primer borrador a toda velocidad. Sin dejar de cumplir con el programa que te hayas fijado y tratando de extenderte todo lo posible en cada sesión. No detengas el flujo de palabras (redacción). Si ha detalles que te preocupan  no te detengas en ellos, en su lugar toma notas al margen para documentarte o inventar los huecos argumentales más adelante. Lo más importante en este método es terminar el primer borrador lo antes posible. No vuelvas atrás para hacer comprobaciones, o revisar nada. Limítate a redactar el borrador hasta obtener la extensión que te hayas fijado. La sensación de logro que experimentarás al ver terminado tu primer borrador es indescriptible. Disfrútala, porque solo una vez se experimenta con tal intensidad.  

3. Luego redacta un resumen en prosa de la novela, de no más de 2.000 palabras, del que deberías discernirse una clara cadencia de motivaciones unificadoras de todo el relato antes de pasar a la siguiente fase. Hay autores que dicen que se puedes lograr esta unidad orgánica en seis intentos de escribir este esbozo o sinopsis. Si te cuenta trabajo, te sugiero que pases a la siguiente fase, porque resulta asombros comprobar  cuántos problemas de planificación desaparecen cuando deja uno de escribir simples notas aisladas y se pone a redactar de verdad la novela.

4. El siguiente paso consiste en redactar la estructura formal de la trama, secuencia a secuencia, y dividirla en capítulos (o las unidades narrativas que hayas elegido). Todos los acontecimientos deben situarse en una cronología específica y, llegado a esta fase, ya debes saber qué periodo abarca la novela  y la cantidad de tiempo “real” que abarca la acción (que puede abarcar desde algunas horas hasta un año). No es recomendable abarcar un periodo más largo en tu primera novela.

5. Escribe entonces los nombres de los personajes y de sus características más notables, tan sucintamente como te sea posible.

6. Asegúrate de no incumplir ninguna de las leyes sobre los libelos (difamación, buena imagen, etc.)

7. Reduce al mínimo la documentación esencial. Hazte de mapas y planos de todos los lugares que te propones utilizar, y traza tus propios planos si inventas los lugares en los que transcurre la novela.

8. El último paso antes de ponerse a redactar el segundo borrador es fijar el “tono de voz narrativa” que piensas utilizar.  Una forma útil de hacerlo es pensando en tus personajes actuando ante el lector. De ninguna manera debe transcurrir más de una semana entre el primero y el segundo borrador. Si al cabo de una semana no has decidido cuál es el tono, empieza a escribir el segundo borrador de todas maneras. Si lo que estás escribiendo te parece horrible, no te detengas hasta que mejore: eso querrá decir que has encontrado el tono adecuado. Entonces prescinde de lo que hayas escrito y comienza de nuevo desde el principio con ese tono de voz narrativa.

9. Conviene insistir en que en que la regla fundamental consiste en no dejar que nada interfiera en la narración de tu novela, y en no dejar de cumplir con tu programa de trabajo sea cual sea, en no perder ni una sola sesión por ningún motivo. Sin embargo, al principio, el segundo borrador avanzará mucho más lentamente que el primero, pero hacia el final tendrás que resistir la tentación de acelerar para verlo terminado y tendrás que hacer un serio esfuerzo para dominarte y trabajar con mayor lentitud hasta lograr que el final sea perfecto.

10. No releas el manuscrito ni lo pulas hasta que hayas terminado por completo el segundo borrador.

Espero que te haya sido útil este artículo. Si es así COMPÁRTELO.

(1) Fuente bibliográfica tomada de la Editorial Impedimenta.
(2) Los diez pasos, extraídos del manual «Escribir un thriller», de André Jute

En busca del equilibrio perfecto

 

No hay fórmulas mágicas, pero encontrar el equilibro dentro de una novela, entre sus partes más destacadas, creo que es una aspiración a la que tendemos todos los que nos dedicamos a la narrativa.
Una vez leí que la novela es siempre el relato de algo excepcional, y como tal debe ser contado, de forma que esta excepcionalidad quede patente. ¿Con qué elementos contamos para hacerlo? Con infinidad de ellos pero, de entre todos, tres son los que compondrán el fondo del tapiz y son por lo tanto los más destacados. Se trata de la descripción, el diálogo y la acción.
Noborok dijo que consideraba a los escritores que utilizaban más de una página de diálogo seguidas unos perezosos impertinentes, y que por lo tanto no serían leídos por los lectores. Creo que esta afirmación tenía más que ver con la moda del momento que con la realidad, pero no la perdamos de vista.
No existe ninguna teoría normativa aplicable que determine el espacio que hay que destinar a la descripción estática, al diálogo y a la acción dentro de una novela. Sin embargo con una simple ojeada  a la obra podemos ver el peso de cada una de ellas. Las novelas de ficción romántica muy acotadas con diálogos pueden pecar de ligeras, de falta de contenido. Las demasiado descriptivas pueden ser densas y poco entretenidas. Y la falta de acción de los personajes, cuando estos se vuelven estáticos y contemplativos, terminan aburriendo al lector. ¿Cómo lo abordamos entonces?

Definamos los términos:

Entendemos por descripción estática aquella en la que el autor le dice al lector qué aspecto tiene un lugar, un objeto o una persona. El problema se produce cuando la descripción parece irrelevante, innecesaria, o en lugares donde la trama demanda acción. Cuando no se tiene cuidado, el uso de la descripción estática puede opacar la novela hasta oscurecer el hilo de la trama y detener la acción.
El diálogo consiste en aquello que los personajes se dicen entre ellos, o se dicen a sí mismos cuando se trata de un diálogo interior, y sirve para revelar el carácter del personaje y para activar la acción. El problema lo encontramos cuando está vacío de contenido, es artificioso o poco natural, y solo sirve para rellenar páginas.
La acción  es una mezcla de diálogo y de descripción y se caracteriza por el impulso que da al hecho que narra. 
Los personajes se desarrollan mejor a través de la acción que mediante las descripciones estáticas.
Una vez expuesto lo anterior, ¿cuál es mi propuesta sobre el tema? Allá voy: 
  • Creo que debemos centrarnos en la acción. Independientemente de que nuestra novela romántica tenga la delicadeza del subgénero Sentimental o la fuerza del Paranormal, la obra debe estar escrita en clave de acción. 
  • ¿Qué es esto? Que la trama de la novela se debe sostener sobre los retos a los que sometamos a nuestros protagonistas, y cómo reaccionan  a estos a nuestros retos. 
  • ¿La fórmula? A retos más arriesgados, reacciones más arriesgada. De esta forma  el diálogo y la descripción tendrán el equilibrio necesario en función de la acción que estemos narrando en cada momento.
Si te ha sido útil este artículo, COMPÁRTELO.

 

10 pros y contras del narrador en primera persona

El narrador en primera persona es uno de los más utilizados en la Novela Romántica, ya que permite una inmediata identificación con el lector. Fue el narrador que utilizó Stephenie Meyer en su saga “Crepúsculo” o el que usa Amanda Stevens en su exitosa serie “La restauradora”. Es dúctil, flexible, directo. Y sobre todo transmite nuestra forma diaria de enfrentarnos al mundo “He ido a …”, “Me gusta el…”, “Soy partidario de…”.

En este artículo pretendo plantearte 10 grandes pros y contras para que le saques el máximo partido a este narrador.

 

LOS PROS DE USAR UN NARRADOR EN PRIMERA PERSONA.

 

IDENTIFICACIÓN

El narrador en primera persona, como ningún otro, aporta una instantánea identificación con el protagonista de tu novela. Pero ojo, no solo del lector, sino de ti mismo como escritor. Es como si te convirtieras en el mejor amigo de tu protagonista y conocieras aquellos secretos que solo tú y él/ella, atesoráis en el alma. 

 

TRASCENDENCIA

Esta identificación con el personaje principal, casi permite trascender sobre el bien y el mal. Nuestra identificación llega a tal punto que somos capaces de forma casi automática de comprender sus debilidades y de perdonarlas. Esto lo convierte en un narrador excelente cuando necesitamos que el lector acepte las motivaciones que llevan a actuar al personaje principal de determinada manera, aunque esta sea reprobable.

 

DIFERENCIACIÓN 

Otra de las grandes ventajas del narrador en primera persona es que con un poco de habilidad se genera casi automáticamente un personaje redondo y diferenciado del resto (el narrador-protagonista) que marca sin dificultad el ritmo de la novela y se erige sin competencia en el centro de la obra.

Un consejo: ya que a un narrador protagonistas se lo perdonamos casi todo… arriesga con un perfil complicado y atrevido.

 

CENTRADO

Para un escritor principiante suma además el aliciente de que desaparecen los múltiples puntos de vista  ya que todo gira en torno a una única voz inconfundible, por lo que el lector está centrado desde el primer momento. 

 

CREDIBILIDAD 

Aporta credibilidad tanto al pasado, usando flashbacks, como al presente si utiliza este tiempo verbal, ya que incluso experiencias de difícil asimilación se convierten en veraces si este narrador tiene la carga emocional suficiente.

 

LOS CONTRA DE USAR UN NARRADOR EN PRIMERA PERSONA

 

LIMITACIÓN 

Su principal limitación es que la trama puede quedar bastante delimitada ya que este narrado en primera persona cuenta con pocos  medios para proporcionar al lector información externa sin recurrir elementos que pueden resultar artificiales si se abusa de ellos, como diarios, cartas, emails, etc.

 

MONOLINEAL

Cuando usamos un narrador en primera persona, la identificación del lector con el protagonista es tan sólida que tendremos que luchar con la dificultad que le supondrá identificarse con otros protagonistas, y en novela romántica, que suele haber dos, es un problema. Si no logramos solventar esta cuestión corremos el peligro de que nuestra novela se vuelva demasiada plana.

 

INACCIÓN

Cuando un narrador cuenta su vida y su experiencia sobre ella perdemos el multiperspectivismo, lo que puede hacernos tener dificultades con las escenas de acción de nuestra novela. Imagina una escena cualquiera, una cena en torno a una mesa. Con este tipo de narrador solo tendremos un punto de vista, lo que nos obligará a ser más hábiles a la hora de generar acción.

Un consejo: enfrenta a nuestro protagonista-narrador con situaciones que permitan sacarle el máximo partido.

 

SENTIDOS

También debemos tener cuidado cuando usamos un narrador en primera persona con el mundo sensorial. Algunas veces como autores nos metemos tanto en el personaje con este narrador que personificamos los estímulos y nuestro narrador reacciona a ellos como nosotros mismos.  Ante un olor, un color, un sabor, un sonido, o el tacto de un tejido, nuestro narrador debe actuar como lo haría el perfil que de él hayamos creado, y no como nos dictan nuestras preferencias. 

 

VERBOS 

Y por último podemos tener dificultades con el uso de los tiempos verbales. Los más ortodoxos postulan que un narrador en primera persona debe narrar su historia usando el tiempo presente. Puede ser cierto o no, pero con lo que sí te encontraras es con que puedes cometer discordancia en los tiempos verbales. Ten cuidado y narra según lo que tengas entre manos.

Espero que este artículo te haya sido útil. Si ha sido así COMPÁRTELO.

7 consejos para escribir Suspense Romántico

Uno de los subgéneros más potentes de la Novela Romántica es sin duda el Suspense Romántico. Junto con el histórico y el contemporáneo suponen la cuota de seguridad para las editoriales en época donde la tendencia de mercado no está clara, como ahora, tras unos años de clara preponderancia del erotismo que empieza a decaer. Estas novelas tienen un gran mercado y forman parte de un género que viene siendo rentable desde hace casi un siglo. 

El quid de la cuestión radica en encontrar nuevos personajes y nuevos entornos.


Autoras como Linda Howard, Pamela Clare, Amanda Stevens, o la española Ana R. Vivo forman parte de un subgénero apasionante, muy abierto a nuevas tendencias y que es uno de los que más acercan a nuevos lectores a nuestro género.

Como escritor me atrae de él la gran pregunta que encierra cada novela. En vez del ¿Por qué? habitual en la novela romántica (¿por qué no se aman, por qué no están juntos, por qué no pueden consumar su relación?), una novela de Suspense Romántico debe responder a la pregunta ¿Quién?: ¿Quién ha sido?

Este artículo pretende darte 7 consejos para que tus novelas de Suspense Romántico fluyan aún más. Vamos allá.

  1. Cuidado con lo que hacen los agentes de la ley que aparecen en tu novela: Si algo funciona con procedimientos firmemente establecidos son los cuerpos de seguridad del estado. Suele ser uno de los aspectos más dados a errores, por lo tanto,  en tus novelas es preciso que adquieras un amplio conocimiento de cómo actúa el cuerpo del que se trate. ¿Cómo lo haces? Pregúntales directamente. Si te presentas como novelista y les planteas tus dudas suelen ser bastantes dados a colaborar.
  2. Encaja bien a tus delincuentes: Si bien tenemos ya claro que hay un procedimiento penal, en la novela de suspense funciona muy bien si para trabajarla imaginamos un procedimiento criminal. En este caso te desaconsejo que busques a un delincuente y le preguntes cómo lo hace (jajaja). Ten imaginación y parte de la base de que sus acciones debes hacerlas creíbles.
  3. ¿Qué tal un antihéroe?: En el suspense romántico funciona muy bien un protagonista que tenga el perfil problemático.  Alguien que de ninguna manera pudiera formar parte de lo que le has preparado, pero que un acontecimiento inesperado lo arroja en las manos del suspense.
  4. Crea un villano: Partiendo de la idea anterior…. ¿Por qué ese acontecimiento inesperado no lo genera un villano? El antagonista toma especial relieve en este tipo de novelas y da pie a las actuaciones de los protagonistas.
  5. Una de magia, por favor: Un elemento paranormal, que puede o no ser explicado como racional al final de la novela, se convierten en un valor al alza en este tipo de novelas. Sé original y busca nuevos entornos.
  6. El fin del mundo: Si el conflicto principal al que se enfrentan nuestros personajes tiene como consecuencia la destrucción del planeta o un desastre natural, tenemos entre manos algo grande. Las novelas de suspense apocalíptico siguen siendo demandadas por el lector.
  7. Profesiones curiosas: Hasta hace poco había cuatro profesiones que encajaban a la perfección con este tipo de novelas: el detective, el abogado, el médico y el agente de bolsa, tanto en masculino como en femenino. Estos cuatro siempre venden, pero cada vez el lector demanda nuevos personajes, nuevos retos. Busca protagonistas con profesiones que te permitan experimentar y ofrecer mundos nuevos.

Espero que te haya sido útil. De ser así. COMPÁRTELO.

Premios literarios de novela romántica ¿A cuál te vas a presentar?

Para mí el año empieza en septiembre. Quizá porque el ciclo de la vida así lo hace y las hormonas tengan mucho que decir a este respecto. 


Hoy me he propuesto hacer un recorrido por los premios literarios relacionados con la novela romántica. Verás que hay muchos y para todos los gustos. La mayoría se convocan en primavera y su plazo de presentación llega hasta el otoño (cosa que de ser una de las editoriales convocantes tendría en cuenta). Los hay desde los que ofrecen la publicación de la obra hasta lo que incluyen un premio en metálico de 10.000€. ¿A cuál te vas a presentar?





La ventaja fundamental de ganar un premio es el valor promocional. Es un aval sobre la calidad de la obra. En mi caso, cuando gané el Premio Titania pasé de ser casi un absoluto desconocido a pesar de tener tres novelas publicadas en el género, a empezar a sonarles a los lectores habituales, lo que para mí significó bastante. 

Existe mucha polémica sobre lo que se cuece en el mundo de los premios literarios en general, pero mi experiencia me dice que en el mundo de la novela romántica la cosa funciona bastante bien, es transparente, y normalmente todos conocemos a los jurados y su solvencia. 


Mi recomendación: copia y pega la ficha del premio que te interese en tu calendario (por ejemplo en el de Google Calendar). Pégala en la fecha en la que comienza el plazo de presentación, y de nuevo en la que expira, de manera que te avise de cuándo debes presentar tu novela.


Recuerda consultar siempre las bases antes de dar ningún paso, porque año tras años pueden cambiar elementos importantes como las fechas, los premios o las temáticas, y debes estar preparado.


Aquí te organizo una ficha con todos los que conozco. Si se me olvida alguno de dejes de decírmelo para que lo incluya.


Ánimo y no dejes de presentarte.


Nombre: Premio de Novela Romántica

  • Organiza: El sello editorial Vergara y la web El Rincón de la Novela Romántica
  • Premio: 3.000€ y publicación de la obra
  • Fechas para participar: de febrero a julio
  • Extensión: 265.000 caracteres con espacios 
  • Dónde: http://www.rnovelaromantica.com/ 



Nombre: Premio Novela Romántica KIWIRA

  • Organiza: Editorial Kiwi y Web Yo leo RA
  • Premio: 1.500€ y publicación de la obra
  • Fechas para participar: de junio a septiembre
  • Extensión: aproximadamente 275.000 caracteres con espacios
  • Dónde: http://www.yoleora.com/ 



Nombre: Premio Internacional de Novela Romántica Digital

  • Organiza: Harlequin Ibérica (Harper Coliins)
  • Premio: 5.000€ ganador más tres finalistas de 3.000€ y publicación de las obras
  • Fechas para participar: de septiembre a diciembre
  • Extensión: a partir de 100 páginas con tipografía «Times», cuerpo «12» e interlineado doble
  • Dónde: http://www.harlequiniberica.com/



Nombre: Premio Titania de Novela Romántica

  • Organiza: Sello Titania, Editorial Urano
  • Premio: 10.000€ y publicación de la obra
  • Fechas para participar: de mayo a julio
  • Extensión: 265.000 caracteres con espacios
  • Dónde: http://www.titania.org/ 



Nombre: Premio de Novela Romántica Terciopelo 

  • Organiza: Sello Terciopelo, Roca Editorial
  • Premio: 1.500€ y publicación de la obra
  • Fechas para participar: de mayo a septiembre
  • Extensión: entre 150 y 350 folios, mecanografiados a doble espacio
  • Dónde: http://www.rocaeditorial.com/ 



Nombre: Premio Leer & Leer

  • Organiza: Vestales Editorial y la web Escribe Romántica
  • Premio: Publicación de la obra
  • Fechas para participar: de octubre a enero
  • Extensión: extensión mínima de 250 folios en letra Times New Roman de cuerpo 12 e interlineado doble
  • Dónde: http://www.escriberomantica.com/ 



Nombre: Premio Ellas Juvenil Romántica

  • Organiza: Sello Montera, Random House Mondadori, y la web Juvenil Romántica
  • Premio: 6.000€ y publicación de la obra
  • Fechas para participar: de junio a noviembre
  • Extensión: un mínimo de 150 folios y un máximo de 400, a dos espacios
  • Dónde: http://www.juvenilromantica.es/