Sexo

Cada vez soy más consciente de que la escritura supone para mí un proceso terapéutico.

Lo que otros consiguen aliviar en una tarde de bar con amigos o en la consulta de un especialista, yo lo hago con 400 páginas de entuertos y drama donde busco un final positivo.

Cada uno nos diseccionamos como podemos o como sabemos, siempre con esfuerzo y alguna lágrima.

Mi próximo proyecto literario va a tener como tema central el sexo, lo que me ha hecho darme cuenta de que algo debo llevar arrastrando en ese asunto.

Sospecho que tendrá la forma de una novela erótica, pero aún no lo sé.

Me encuentro en pleno proceso de documentación. Un proceso que he emprendido por una cuestión de seriedad ya que, un tipo de mi edad… ¿Qué puede aprender a estas altura sobre sexo?
Y aquí viene la sorpresa (que ya sospechaba): CASI TODO.

En estos dos último meses he descubierto que soy un analfabeto sexual. Me he sentido un troglodita, un espécimen primitivo, tan básico que sigo con la boca abierta al comprender cuántas balas he dejado en la recámara (¡qué metáfora más espantosa!)

El área principal de mi desconocimiento ha sido anatómica. Tengo la pared de mi estudio tapizada de imágenes ampliadas de cosas extrañas, curiosos apéndices, grutas vírgenes, laberintos inexplorados, cumbres nevadas… cuerpos humanos, al fin y al cabo. Algunas son fascinantes. Otras retuercen la boca cuando se las mira. Pero todas encierran el misterio del placer, así que he decidido ponerles velas e incienso cada mañana.

Debajo hay una lista de palabras impronunciables. Lugares que yo (y posiblemente tú) hemos pellizcado, besado, chupado, acariciado, pero cuyo nombre y características desconocía. Dar nombre a algo es como invocarlo. Divinas palabras. Ya lo dijo Valle-Inclán.

En el otro lado de mi bolsa de desconocimiento están las técnicas amatorias.

De repente me he introducido en un mundo donde es importante el ángulo, los quebrados, las fracciones. Todo muy técnico y a la vez intuitivo, como las matemáticas, sí señor.

Me ha subyugado el Tantra. Alcanzar la iluminación por medio de amor. ¿Puede haber algo más hermoso?

Sigo investigando. Ya te contaré.

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3 Comentarios

  1. Norma Fink te dice: la ignorancia es producto de fallas de padres, maestros y aunque amigos. Tu necesidad de investigación nos ayudará a todos. Eres un arqueólogo en buscar información. Y sumado a tu natural talento de novelista nos beneficiará con el best seller que se está gestando.

  2. Gracias, mi amiga trabsoceánica, por tu inmerecida confianza. Qué lástima que nos separen miles de millas marinas, porque un café contigo y u a larga charla debe ser maravilloso.

  3. Me gustaría tomar un café virtual contigo y hablar de sexo y me enseñes sobre escribir relatos eróticos, estoy incursionando formalizar mis escritos.
    +542615039041


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