
Cuquiterror, o cómo crear un subgénero si ninguno me encaja.
Encontarás la entrevista en vídeo y el poscast al final del artículo.
Uno de los hallazgos de la novela romántica son los subgéneros, pero déjame que te lo explique: Las socias de la “Roman Writers of América”, que saben mucho de esto, decidieron por votación hace años, definir qué debía contener una novela romántica, y son los siguientes elementos: protagonistas que se encuentran en algún momento de su vida + un conflicto amoroso + un final positivo.
Como ves, este esquema tan estático puede no dar para mucho, pero de repente aparecieron los maravillosos subgéneros que vinieron para aportar diversidad.
¿Qué es esto de los subgéneros? Pues es cuando el esquema anterior lo colocamos encima del esquema de cualquier género literario, por ejemplo, de una novela paranormal y creamos la “Novela romántica paranormal”, o de una novela negra, y tendremos el “Suspense romántica”, o de una novela histórica, y tendremos la “Novela romántica histórica”.
Como ves una herramienta muy útil que permite crear argumentos casi infinitos y en todas las direcciones.
Y hoy te traigo a una invitada que quería presentarte hace tiempo. Ella ha creado su propio subgénero, el CUQUITERROR, y con mucho éxito. Nacida en Vizcaya, estudió psicología, pero decidió que los trabajos a tiempo parcial no eran lo suyo, así que lo dejó todo para escribir. Tiene 21 obras publicadas y vive de escribir. En 2017 fue Finalista del Premio Amazon con “Los crímenes del lago”. Hablamos con Gemma Herrero Virto.










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